El hecho se registró días atrás, en horas de la tarde, mientras el personal policial realizaba tareas de vigilancia sobre la avenida Sarmiento. En ese contexto, los uniformados divisaron una motocicleta marca KTM Duke de 200cc, con sus característicos colores blanco, negro y naranja, la cual circulaba sin la chapa patente colocada.
Ante la irregularidad, los efectivos detuvieron la marcha del rodado, que era conducido por un joven domiciliado en la ciudad. Al realizar la consulta a través del sistema SIFCOP (Sistema Federal de Comunicaciones Policiales), los investigadores se dieron con una sorpresa: el vehículo registraba un pedido de secuestro activo.
La orden había sido emitida por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 46 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por lo que de inmediato se procedió al secuestro del rodado y su traslado a la base de la Brigada.
La situación tomó un giro inesperado cuando el conductor, lejos de intentar huir, se presentó en la Seccional Nº 17 para radicar una denuncia por estafa. Según su relato, adquirió la motocicleta en el año 2022 de buena fe.
El damnificado detalló que en aquel entonces tomó contacto con un sujeto, quien le vendió el vehículo. Para concretar la operación, el joven quiaqueño entregó la suma de 700 mil pesos en efectivo y un automóvil Fiat Uno. Tras prestar declaración y acreditar los datos de la supuesta transacción, el hombre pudo retirarse a su domicilio, aunque perdió el vehículo y el capital invertido.
Las autoridades locales ya informaron del hallazgo a la justicia porteña, mientras se intenta establecer el paradero del vendedor, quien estaría detrás de la maniobra delictiva que trajo un vehículo robado en el puerto hasta el extremo norte del país.