La foto de Fellner
Cuando la obediencia es el único camino, pasan cosas poco agradables y en estos menesteres Eduardo Fellner es un gran conocedor. Durito y sin pestañear, es capaz de retratarse hasta con el Gordo Valor si así se lo ordenan.
Mientras los jujeños, como todos los años, se congregaban en Humahuaca para celebrar un nuevo adversario de la Independencia Nacional, nuestro Eduardo Fellner optó por trasladarse hasta el Jardín de la República donde los actos fueron presididos por Amado Boudu.
La presencia del vicepresidente fue harto cuestionada no solo por los partidos de la oposición, sino también por distintas organizaciones de la sociedad civil.
Inclusive, muchos referentes políticos del oficialismo y diversos gobernadores prefirieron quedarse en sus distritos antes que aparecer en la foto no solo con Boudu, sino también con José Alperovich y Gerardo Zamora, personajes cuya imagen negativa está alcanzando niveles irrecuperables.
Sin embargo allá va Fellner, quien no solo posó para la foto sino que en un apático auditorio del Teatro Mercedes Sosa se mostró entusiasta con cada párrafo del discurso de Boudou.
Los miembros del gabinete nacional con rostros adustos, mostraban su incomodidad de estar haciéndole marco a Boudu, pero en ellos la presencia es hasta entendible.
Lo que no logra entenderse es la eterna actitud de genuflexión de Eduardo Fellner.
Sus pares de las otras provincias argentinas, salvo la mujer de Gerardo Zamora, se quedaron en sus provincias, poniéndole dignidad a la investidura que ostentan, mientras tanto en nuestro pago chico, Fellner canjeó la banda por un par de rodilleras.

