Para dar una imagen "fiable", la estafadora utilizó como foto de perfil una imagen de un desfile de mujeres uniformadas pertenecientes a la Policía de la Provincia.
El encargo continuaba su normal curso. La compradora le consultó a la vendedora si recibía transferencia a lo que la comerciante le respondió que sí y consultó a dónde debía hacer la entrega. El destino acordado fue en un domicilio del asentamiento AeroClub de barrio Alto Comedero.
El delivery llegó al medio día, como habían pactado mediante mensajes. Llamativamente la mujer que hizo el encargo señaló que se encontraba de guardia y que el hijo lo recibiría afuera del domicilio.
La entrega de la comida se hizo a las 12:39 del domingo 26 de mayo. Cuando el delivery se retiró del lugar, los vendedores recibieron un mensaje de la cliente solicitando el número de CBU para transferir una suma de $9.500.
Seguidamente la supuesta policía expresó que "al cabo de 10 minutos" realizaría la transferencia y enviaría el comprobante. Sin embargo, hasta la fecha no se hizo efectivo el pago.
Nuestro medio dialogó con Mayra Martínez dueña del comercio de comida quien relató que al día siguiente su marido, quien hizo el delivery, volvió al domicilio para solicitar el pago pero se dio con la novedad de que nadie vivía en esa casa.
"Los vecinos le dijeron a mi marido que en ese lugar no vivía nadie y que de vez en cuando va un chico que alquila. Además, supo que esta modalidad de estafa la viene haciendo la misma persona y que no cambia el número telefónico sino la foto de perfil", expresó Martínez.
La trabajadora puso de relieve que tras este robo salieron a la luz casos de comerciantes que también fueron estafados. "A otras personas los estafaron por $16.000", recalcó.
La vendedora sumamente indignada comentó que se reunirán entre vecinos que fueron víctimas de fraude para denunciar: "Cuando un comerciante expuso su caso en la policía, recibió como respuesta que con un caso no hace nada".
Cómo se desarrolló la estafa