El indignante episodio tuvo lugar hace algunos días en la intersección de la avenida 19 de Abril y Lavalle. En ese punto estratégico del microcentro, inspectores municipales y efectivos de Seguridad Vial divisaron una maniobra que encendió todas las alarmas: un pesado camión Mercedes Benz avanzaba en sentido contrario al permitido, poniendo en riesgo inminente la vida de los automovilistas que circulaban correctamente.
De inmediato, las autoridades montaron un operativo para obligar al conductor a detener la marcha. Al realizarle el correspondiente test de alcoholemia, el resultado causó asombro e indignación: el chofer manejaba con 2.16 g/l (gramos de alcohol por litro de sangre), una cifra que representa una intoxicación severa, violando de forma flagrante la ley de alcohol cero al volante y multiplicando las chances de provocar una tragedia vial.
La tensión aumentó cuando los agentes dispusieron el secuestro del camión para trasladarlo hacia el canchón municipal y labrar las actas de infracción. Lejos de acatar la orden, tanto el conductor como su acompañante se tornaron agresivos y se opusieron al procedimiento, intentando evitar que les quitaran el rodado de gran porte.
Ante la resistencia de los ocupantes, intervino la fuerza policial y ambos sujetos fueron reducidos y trasladados a la dependencia para continuar con las diligencias legales de rigor.
Las actuaciones del hecho quedaron radicadas en la Seccional Nº 1, mientras que las multas y los informes de las graves infracciones viales cometidas fueron remitidos a los tribunales competentes para que se apliquen las máximas sanciones correspondientes.