En diálogo con Canal 2, Carola relató lo sucedido el viernes 2 de octubre cerca de las 20 horas.
“Vivimos en Ruta Provincial Nº 5, un lugar un poco alejado del centro quiaqueño. Mi hija agarró un remis, la trajo, se desvió, le trabó las puertas. Ella pidió por favor varias veces que le abra las puertas, pero el remisero hacía oídos sordos y seguía manejando callado. Nunca abrió las puertas y el remisero se fue desviando del camino que debía tomar. Mi hija, en la desesperación, arrancó el plástico que lo sostenía un palo, y con ese palo lo amenazó para que abriera las puertas. Ya cuando estaban llegando a un lugar muy oscuro, mi hija intentó romper los vidrios con el codo, y en ese momento recién el remisero paró y abrió las puertas. Ahí recién mi hija pudo salir corriendo y gracias a los vecinos que la ayudaron, pudo escaparse y ahora está bien”.
Explicó que su hija la llamó desesperada y la fue a buscar. En ese mismo momento fueron a radicar la denuncia.
Aclaró que su hermana, cuando manda a los niños en remis, siempre tiene la precaución de sacar foto de la matricula del remis, por lo que con el número de matrícula pudieron localizarlo rápidamente.
“El hombre llegó como si nada, de forma altanera, nos miraba en tono de burla. Esa noche lo detuvieron y al otro día lo soltaron, y lo primero que hizo fue publicar en redes que él no hizo nada, que mi hija era una mentirosa y que las cosas no fueron así”.
Según dijo Carola, la policía le explicó que lo dejaron en libertad porque el hombre no le hizo nada a su hija, que no la tocó, y que la llevó por lugares transitados.
“Yo no sé cómo lo ve la policía o qué querían que pase, pero para mí ya es delito que la haya privado de abrir las puertas, estuvieron trabadas. Gracias a Dios mi hija pudo escapar, pero parece que la justicia no lo ve así porque tiene que pasar algo grave o que le hagan algo para tener justicia, pero sino no hacen nada”.
Por su parte, el Fiscal Alejandro Bosatti, en diálogo con Antena 2, dijo que se impuso una medida protectoria de prohibición de acercamiento y se están llevando a cabo medidas probatorias a los fines de determinar la existencia del delito en sí.
“Podríamos estar en presencia de privación ilegítima de la libertad, de una tentativa de abuso. Lo que pasa es que no hemos visto ningún acto de inicio de ejecución de, por ejemplo, un atentado contra la integridad física de la joven”.
Además, aclaró que se van a realizar pericias psicológicas y una serie de medidas que se toman en estos casos.
“No hay una comisión clara de un delito pero esto no significa que esto quede acá. El acoso sexual no está tipificado, lo cual es muy grave. No constituye un delito, pero sí una contravención”.