Esto no es novedad para nadie en nuestro territorio. En los últimos meses fueron recurrentes y multitudinarias las marchas del hambre en las calles de la ciudad, frente a Casa de Gobierno, afuera de distintas reparticiones y también en distintos municipios.
En las últimas horas se conocieron datos difundidos por el INDEC, que marcan que en todo el país el 2020 finalizó con una pobreza infantil en menores de 14 años que llegaría a ser del 62,9%, es decir 7 millones de niños que viven en hogares que no tienen ingresos suficientes. Particularmente en nuestro Jujuy, las cifras son, en líneas generales, igual de alarmantes: 62,7% de los menores de 14 años son pobres.
Lo cierto es que las quejas hacia la cartera de Desarrollo Humano, que comanda Natalia Sarapura se han vuelto una constante, exponiendo así la falta de compromiso y criterio a la hora de hacer frente a un verdadero flagelo. La funcionaria solo aparece cuando hay un acto político y se niega a recibir a los referentes de los distintos espacios asistenciales que hoy se ocupan de, en cierta forma, hacer su trabajo.
Según datos oficiales cada comedor recibe la irrisoria cifra de $14,50 por cada comensal, ¿Se puede dar de comer a una persona un monto tan reducido? Sí, pero solo porque los responsables de los comedores sacan de su bolsillo o consiguen ayuda adicional…de lo contrario sería imposible.
Aquí un dato que no es menor y que habla de la necesidad de actualizar las partidas es lo que reflejan los datos del INDEC respecto a la canasta básica: En abril una familia tipo necesitó casi 63 mil pesos para no ser pobre.
En plena segunda ola, con tantas fuentes laborales perdidas y tantas otras en riesgo, el problema de la pobreza sigue sin ser una prioridad. Mientras los comedores colapsan por el aumento en la cantidad de familias que hoy buscan un plato de comida, el gobierno insiste en una costosa e innecesaria campaña política, al punto tal que los que el año pasado se ocupaban sin éxito de la pandemia hoy salen a recorrer la calles en busca de votos y descuidando el bienestar de los jujeños.
Consultado al respecto, Santiago Zamora, referente de la Corriente Clasista y Combativa dijo que el impacto de la pobreza en Jujuy es “alarmante”.
"El Estado tiene trabajadores con salarios miserables y en negro"
“Cada vez es más difícil sostener los espacios asistenciales, sobre todo los que están bajo la órbita de Desarrollo Humano”, precisó.
“Todos los días llega una familia nueva a los comedores”, indicó.
“Los comedores seguirán existiendo mientras las políticas sean las mismas”, puntualizó.
En relación a la canasta básica, remarcó: “Los sueldos en Jujuy son muy bajos y se alejan de lo que una familia tipo necesita”.
Por su parte, Mirta Cabana, presidente de la Fundación DARLOCAB advirtió que no están dando almuerzo porque no se aumentaron las partidas per cápita y se termina comprando mercadería a cuenta.
Advierten sobre el aumento de la cantidad de merenderos en Jujuy