El comunicado, aparentemente apresurado, no contempló que tras la salida del informe semestral de pobreza e indigencia, elaborado por el mismo ente en base a la información que recopila la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos (Dipec) quedaría en claro que la precarización salarial que padecen trabajadores del sector estatal, privado y hasta informal quedaría al descubierto: el fenómeno del asalariado pobre.
La pobreza en Jujuy se multiplicó 2,17 veces durante los últimos ocho años, mientras que la indigencia se triplicó durante el mismo período.
Haciendo una regla de tres se puede saber que al extrapolar la cantidad de pobres del aglomerado urbano San Salvador + Palpalá al plano provincial la cantidad de personas pobres llegaría a 451.062 sin tener en cuenta que hay un margen de error de 16% según la fuente y que la muestra prácticamente no tiene en consideración zonas rurales que podrían incrementar la cifra final.
La relación entre la disminución de la desocupación celebrada por el gobierno provincial y el aumento exponencial de la pobreza, lejos de ser un motivo de regocijo debiera ser un punto de inflexión, toda vez que ratifica el fenómeno del asalariado pobre denunciado mediáticamente por los referentes de la intergremial en reiteradas ocasiones.
La realidad en Jujuy, según ambos informes validados por el propio gobierno jujeño, muestran que cada vez más personas encuentran trabajo pero la remuneración cubre una fracción cada vez menor de la canasta básica, actualmente calculada en $896.565,88 para una familia con cinco integrantes. Solo basta con ver el salario inicial para el escalafón general de los empleados estatales cerrado en agosto por $460.000 más el 4% otorgado con los haberes de septiembre para notar que los ingresos promedio abarcarían el 53,36% de la CBT que marca el límite de la pobreza, sin tener en cuenta la inflación del mes vencido.
Durante el primer semestre de 2020, los mismos organismos estadísticos (Dipec-Indec) informaron una tasa de desocupación promedio de 7,6% para el aglomerado urbano San Salvador + Palpalá mismo período en el que la pobreza alcanzaba al 38% de los jujeños incluidos en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
Según los datos oficiales, en exactamente cuatro años el desempleo cayó casi a la mitad y en paralelo la pobreza se duplicó poco más del doble. Por tanto es innegable que la remuneración tanto en ámbitos privados como públicos e incluso informales cayó respecto de su poder de compra. Por ejemplo, dentro del escalafón general de trabajadores dependientes de la administración pública, es bien sabido que entre 2016 - 2023 superó los 127 puntos acumulados y no existe (al menos hasta el momento) intención de recuperar ese desfase, limitándose a una modesta recomposición frente a la inflación del año en curso que ha significado en términos reales 4,5% de mejora salarial.