El episodio se registró hace algunos días y las actuaciones complementarias quedaron a cargo del personal de la Seccional Nº 2, que trabaja bajo las directivas del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación.
De acuerdo a lo que se pudo establecer por fuentes oficiales, sin percatarse de que todos sus movimientos estaban siendo seguidos de cerca, el sujeto se acercó al vehículo y comenzó a forcejear las puertas con claras intenciones de saquear el interior o apoderarse del rodado.
Sin embargo, la maniobra fue advertida en tiempo real por los operadores del Centro de Monitoreo 911, quienes emitieron una alerta inmediata a las unidades que patrullaban la zona.
Al lugar arribaron de urgencia los efectivos del Grupo Dinámico de Prevención del Delito. Al notar la proximidad de los uniformados, el sospechoso desistió del robo e intentó darse a la fuga a pie a toda velocidad, lo que desencadenó una breve pero intensa persecución callejera que terminó cuando fue rápidamente alcanzado e interceptado.
Durante el correspondiente palpado de seguridad entre sus prendas, los agentes descubrieron que el malviviente no andaba improvisado: ocultaba un arma blanca y un destornillador, elemento que utilizaba habitualmente para violentar los tambores y las cerraduras de los autos.
El frustrado ladrón fue trasladado a la dependencia policial y quedó a disposición de la Justicia.