Según las primeras informaciones recabadas en el lugar, la crisis se originó durante la tarde del pasado miércoles, cuando uno de los menores ingresó al aula con un blíster de sedantes. Sin medir las consecuencias, el fármaco fue distribuido entre los compañeros de curso, quienes procedieron a consumirlo poco antes del horario de salida escolar.
La gravedad de la situación comenzó a manifestarse de forma escalonada. El personal de emergencias del SAME acudió inicialmente para asistir a un primer niño que presentaba síntomas agudos de somnolencia y descompensación.
Sin embargo, mientras el menor era ingresado a la guardia, comenzaron a arribar de manera consecutiva más estudiantes con idéntica sintomatología. Al cruzar los datos filiatorios, las autoridades sanitarias confirmaron el peor escenario: todos pertenecían al mismo curso de la escuela primaria.
Debido a la complejidad del cuadro clínico provocado por los psicofármacos, el operativo de salud pública dictaminó el traslado de urgencia de dos menores al Hospital Materno Infantil de San Salvador de Jujuy para una atención de mayor complejidad, mientras que los ocho restantes permanecieron bajo estricta observación en el Hospital Arturo Zabala de Perico.
Durante horas de la noche y la madrugada, la guardia del nosocomio local se vio totalmente colapsada por familiares y personal médico que ejecutaba con urgencia los correspondientes lavajes estomacales a los menores afectados.
El hecho ha generado un profundo malestar y preocupación entre los padres, quienes se agolparon en las puertas del hospital exigiendo explicaciones urgentes.
La incertidumbre crece ante la falta de respuestas inmediatas en el territorio, dado que tanto los directivos del establecimiento escolar como la dirección del hospital local fueron convocados a una reunión de carácter urgente en el Ministerio de Educación para evaluar el protocolo institucional y determinar el origen del medicamento.