El caso, que se inició a fines de abril, tiene como principal imputado al padrastro de la menor, un hombre de 31 años que actualmente cumple prisión preventiva. Sin embargo, el avance de la investigación penal preparatoria dispuso el peor de los escenarios dentro del entorno íntimo de la víctima: la existencia de una red de protección materna hacia el presunto agresor.
La revelación en Cámara Gesell
El quiebre fundamental de la causa se produjo durante la declaración de la adolescente mediante el sistema de Cámara Gesell. En ese espacio de resguardo, la menor rompió el silencio y aportó un dato escalofriante: relató que su propia madre la instruyó y presionó para que mintiera ante las autoridades, exigiéndole que dijera que no veía al acusado, en un claro intento por entorpecer el accionar judicial y desvincular a su concubino.
Ante la contundencia de este testimonio y las pruebas recabadas, la fiscalía actuó de inmediato. Hace algunos días, la madre de la víctima fue formalmente imputada y conoció la causa en su contra, designando un defensor oficial.
La grave calificación legal que enfrenta la progenitora comprende los delitos de encubrimiento agravado por tratarse de un delito grave, en concurso real con participación necesaria en el delito de desobediencia judicial.
Esto último se debe a que, a sabiendas de que el acusado tenía una orden de exclusión del hogar y una restricción perimetral absoluta, la mujer le permitía ingresar y permanecer en la vivienda, facilitando de manera indispensable la violación de la manda judicial.
Desamparo y medidas de protección
A raíz de este nivel de vulnerabilidad y peligro inminente dentro del propio hogar, la Oficina de Protección de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (OPD) intervino de manera urgente. Como primera medida drástica, a la madre le quitaron la custodia de sus hijas.
Actualmente, la víctima de 14 años y sus dos hermanas menores de edad se encuentran provisoriamente bajo el resguardo y la custodia de su abuela materna, quien quedó como el único eslabón familiar seguro para las niñas. Asimismo, la justicia dictó una medida perimetral de prohibición de acercamiento en favor de la menor que rige de manera estricta contra la propia madre, quien por el momento transita el proceso en libertad.
Horas decisivas para el principal acusado
Mientras la situación de la madre agrava el contexto social del caso, la situación procesal del presunto abusador enfrenta horas clave. El acusado permanece tras las rejas con una medida de coerción que vence el próximo 12 de julio; sin embargo, su abogado defensor presentó un pedido de cese de prisión preventiva.
Para la jornada de este jueves 25 de junio está prevista la audiencia clave donde el Juez de Control resolverá si el imputado recupera la libertad o continúa alojado en dependencias policiales.
Fuentes judiciales señalaron que la fiscalía se opondrá firmemente al beneficio solicitando que siga detenido, argumentando que el riesgo de entorpecimiento quedó fehacientemente demostrado cuando el sujeto violó la perimetral anterior con la complicidad de la ahora imputada.