El procedimiento tuvo lugar durante la jornada del pasado martes y las actuaciones quedaron a cargo del personal de la Seccional Nº 2 con jurisdicción en la zona, bajo las instrucciones del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación.
Según lo que se pudo establecer, el pasado martes por disposición de la jefatura de dicha unidad penitenciaria, se realizó en primer lugar una requisa por el Pabellón Nº 6, donde en una celda y debajo de un colchón se encontró un aparato telefónico, mientras que en otra de las celdas, un interno tenía entre sus prendas oculto, otro celular. Ambos presos, asumieron la responsabilidad de los elementos prohibidos dentro de la cárcel.
Horas más tarde, se dispuso una nueva requisa, esta vez en el Pabellón Nº 5, donde en una de las celdas y en un canuto de madera se encontró un celular escondido. En otra celda, en medio de un colchón oculto a la vista de todos, se halló un segundo aparato; misma modalidad de ocultamiento elegida por otro interno, donde se encontró el tercer teléfono en esta segunda requisa. También los presos asumieron la responsabilidad de los celulares dentro de la cárcel.
Los secuestros quedaron en poder del MPA para ser posteriormente peritados por el departamento de informática en búsqueda de datos que permitan establecer si los mismos fueron utilizados en otros delitos, atendiendo sobre todo que este año, se desmanteló una red de estafadores que operaban justamente de este servicio penitenciario, el cual fue descubierto por un operativo realizado por personal de la Justicia de Salta, atendiendo a que la mayoría de las víctimas, procedían de aquella provincia.