El hecho se registró este viernes en inmediaciones de la feria mayorista, cuando un inspector de tránsito municipal detectó que un automóvil Chevrolet Astra circulaba realizando zigzagueos y maniobras peligrosas, poniendo en riesgo inminente la vida de los transeúntes y de otros automovilistas.
Tras dar la voz de alerta, personal de la Unidad Policial Ciclística de Acción Rápida montó un operativo cerrojo.
Los bicipolicías lograron interceptar el rodado en un tramo de la Avenida Congreso. En el interior del vehículo viajaban tres hombres, quienes al notar la presencia de los uniformados reaccionaron de forma sumamente alterada y agresiva.
Al someter al conductor al correspondiente test, el resultado arrojó una cifra escalofriante: 2.84 gramos de alcohol por litro de sangre, un nivel que roza el coma alcohólico y que demuestra una total desaprensión por la vida.
Lejos de colaborar, los dos acompañantes intentaron entorpecer el procedimiento civil y agredir a los agentes, configurando el delito de resistencia a la autoridad. Ante esta violenta reacción, los tres sujetos fueron reducidos en el lugar.
Finalmente, los implicados y el automóvil fueron trasladados a la Seccional Nº 21, donde quedaron a disposición de la justicia y se les iniciaron las correspondientes actuaciones contravencionales.
El hecho vuelve a poner en debate la necesidad de endurecer las sanciones ante la alarmante cantidad de conductores ebrios que siguen copando las calles jujeñas.