Desde la Cámara del sector pidieron ayuda y soluciones urgentes porque, además de la situación económica actual, tienen que lidiar con una reducción de ventas derivada del paro de transporte que los deja al borde del colapso.
En relación a los vecinos comunes, los que día a día utilizan el servicio, Yolanda Martínez, residente de zona Aeroclub de Alto Comedero, puede ser un ejemplo o caso testigo de lo que sienten: indefensión y desprotección de los ediles, legisladores y el intendente ante una problemática que lleva varios días sin solucionarse. Son quienes toman un colectivo todos los días los que hoy tienen que pagar entre $ 1.600 y $ 2.000 por el servicio de un taxi compartido o un “rapi moto” para viajar al centro de San Salvador, donde se concentran todas las actividades.
Embed - Gastos exorbitantes para llegar al trabajo: vecinos indignados con el paro de colectivos
“Concejales y diputados no hablan y hacen oídos sordos a lo que pasa en la provincia. El que sufre es el ciudadano, es el castigado, y no hay soluciones. Ponemos el voto a los mismos de siempre y nunca llevan una solución. Ellos todos los meses tienen su dinero en el bolsillo y su medio de movilidad, pero la gente se las tiene que rebuscar .no puede hacer nada. No hay nadie que nos defienda, ni un concejal, ni diputado, ni la municipalidad, ni el intendente”, dijo Yolanda.
“Esto nos afecta en todo sentido”, agregó; contó además que para ir al centro acordó con varios vecinos pagarle el combustible a otro para que los lleve.
“Por el aumento (del precio) tendré que trabajar para pagar el boleto de colectivo”, dijo.
Por otro lado, desde que comenzó el paro, otros muchos vecinos del populoso sector capitalino insistieron en el pedido de que se active el servicio de taxis compartidos.