La imprevisibilidad volvió dejar a los jujeños a pie
Desde comienzos de 2019, los jujeños se han convertido en rehenes de medidas de fuerza cada vez más recurrentes en el transporte público de pasajeros, un servicio imprescindible para el normal funcionamiento de la ciudad. El gobierno parece no tomar dimensión del problema y actúa cuando ya está instalado.
Otra vez, la postal de las paradas de colectivos desiertas vuelve a marcar un arranque de semana problemático en Jujuy. Son miles de jujeños que dependen del servicio de transporte público y sin embargo, cada vez son más los inconvenientes que encuentran a la hora de utilizarlo.
Estos infortunios se vienen registrando desde octubre de 2018 cuando comenzaron los reclamos por cuestiones salariales.
El 2019 arrancó aún peor. El 2 de enero, las empresas de transporte redujeron drásticamente el servicio, y circuló solamente 1 unidad por línea. La medida duró días y afectó a todos los barrios de la capital.
En ese momento, el reclamo tuvo origen en el retiro de los subsidios al transporte, estipulado en el Presupuesto 2019, como así también en la distribución de combustible, lo que según los empresarios, hacía posible el desarrollo normal del servicio.
La medida sorprendió a los usuarios que hacen uso cotidiano del transporte y esto fue criticado por diversos sectores que consideraron que las autoridades provinciales no actuaron con la debida premura para evitar una situación que terminó afectando a miles de jujeños.
Semanas más tarde, los choferes en San Salvador realizaron otra medida reclamando el pago del aguinaldo que las empresas adeudaban desde diciembre pasado.
Pese a que ese problema logró sanearse, la situación en el transporte parece estar muy lejos de tener soluciones de fondo.
El último viernes, UTA Jujuy concretó presentaciones administrativas al Ministerio de Trabajo de la provincia señalando su preocupación por la falta de percepción de sueldos, la cual debía realizarse el jueves.
De todas las líneas de transporte de la provincia solo tres depositaron un pequeño porcentaje, cuando las empresas que prestan el servicio en Jujuy son alrededor de 14.
A esto se sumaron los telegramas de despido.
Esta mañana trabajadores de la empresa Xibi Xibi comenzaron la jornada con una medida de fuerza en reclamo a la reincorporación de diez choferes desvinculados. Otra vez los usuarios se sorprendieron al no poder utilizar el servicio en los barrios en los que opera esa empresa.
Las autoridades del gobierno, nuevamente, fallaron al no prever el desenlace que esto tendría y el perjuicio que generaría para gran parte de la población.
Independientemente de que se trate o no de una situación interna de las empresas, hablamos de un servicio esencial que, por si fuera poco, siempre ha dejado mucho que desear (unidades viejas, escasez de frecuencias, falta de higiene, etc). Por el contrario, los usuarios se ven afectados con reiterados aumentos en el precio del boleto; en enero de 2018 viajar costaba $10,40 y en enero de este año pasó a costar $16,12.
Fueron reiterados los reclamos de esta índole desde octubre de 2018 a esta fecha y, sin embargo, el gobierno no tomó los recaudos necesarios.
Gobierno y municipio amenazan con medidas punitorias pero lo cierto es que actúan tarde y no logran encaminar soluciones definitivas para la comunidad.

