Pasa el tiempo, las soluciones siguen sin llegar y a la par, crece el reclamo de los residentes con la gestión de Rubén Rivarola.
Nuevo reclamo en el B° Martijena
Residentes de las 40 Viviendas del barrio Martijena expresaron su profundo malestar por las precarias condiciones de infraestructura urbana en las que conviven desde hace años.
Silvia, vecina del lugar, relató que la arteria paralela a las calles Edén y Valderrama —por donde transita el transporte urbano de pasajeros— se convierte en un verdadero cauce de agua durante las temporadas de lluvia debido a la falta de mantenimiento y limpieza en los canales pluviales que rodean al complejo habitacional.
Escombros sin compactar
Las damnificadas explicaron que, tras las últimas lluvias intensas, la calzada quedó destruida. Si bien camiones municipales acudieron al lugar a volcar escombros para rellenar los pozos, no se envió maquinaria pesado (aplanadora) para nivelar el terreno, dejando el paso bloqueado salvo por una brecha mínima en el centro de la calle.
Esta situación generó la advertencia de la empresa de transporte General Savio, cuyos choferes manifestaron la imposibilidad de ingresar al barrio si las calles continúan en este estado.
Riesgo ambiental, deslaves e inseguridad
A la problemática vial se suman serias deficiencias ambientales y de seguridad que afectan la cotidianeidad de las familias:
- Deslaves en el arroyo: Las crecidas carcomieron la base del arroyo lindante al camino de salida del barrio, generando un peligro de derrumbe. Según denunciaron, la única señalización colocada fue una botella de plástico sobre el margen dañado.
- Maleza y alimañas: Ante la falta de desmalezamiento municipal, los propios vecinos deben pagar servicios privados de limpieza para evitar la proliferación de roedores y la aparición de víboras de gran tamaño dentro de los domicilios.
- Inseguridad y falta de iluminación: Aunque el centro del barrio cuenta con alumbrado, los caminos de acceso permanecen a oscuras. Se registraron robos a transeúntes, asaltos en la vía pública y circulación de personas sospechosas durante la madrugada.
"Es uno de los barrios más antiguos y ahora es un barrio absolutamente olvidado. Queremos respuestas de Obras Públicas pero es imposible concretar una audiencia", sentenció la residente palpaleña.