La opacidad institucional que rodea a Cannava sumó en los últimos días un capítulo de contornos inverosímiles y contradicciones insostenibles. Lo que comenzó como una severa advertencia pública por la radicación no regulada de la empresa estatal en el departamento Palpalá terminó por destapar un entramado de ocultamiento, falta de información pública y oficial, y una desmedida improvisación en la vocería del Gobierno provincial.
El cartel dice Cannava, el gobierno dice "no existe": la insólita mentira sobre el predio en El Remate
A pesar de que el propio Gobierno provincial reconoció formalmente operaciones en la finca El Remate para programas de mejoramiento genético, el Secretario de Comunicación, Alberto Siufi, desmintió la existencia del predio y afirmó insólitamente que se trata de una finca "donde entra cualquiera". Oscurantismo, opacidad en el uso de tierras públicas y falta de respuestas en la empresa estatal que ya absorbió casi 100 millones de dólares.
De la denuncia inicial al reconocimiento oficial
El conflicto se encendió cuando la ex legisladora Cristina Guzmán denunció públicamente la irrupción de una suerte de "Cannava 2" en la finca El Remate, señalando la ausencia de decretos, instrumentos públicos o resoluciones que autoricen la cesión de tierras para el cultivo. Guzmán advirtió sobre el hermetismo y la falta de trazabilidad institucional del proyecto montado bajo la conducción de Gastón Morales, una firma que ya ha insumido casi 100 millones de dólares en fondos públicos sin que se conozcan balances claros ante los organismos de control.
Tras la denuncia, Jujuy al Momento confirmó la vinculación directa entre el predio de Palpalá y la firma estatal. El propio Gobierno de Jujuy tuvo que admitir que en El Remate la empresa desarrolla su programa de mejoramiento genético de cannabis y proyecta desde 2021 la instalación de un banco de germoplasma para la producción de semillas propias.
El avance sobre el terreno generó un fuerte rechazo en los vecinos de la zona, quienes cuestionaron la falta de información respecto al alcance del proyecto sobre sus tierras.
El Concejo Deliberante de Palpalá pide explicaciones
Ante el silencio oficial, la controversia escaló al plano legislativo municipal. Desde el bloque del Frente Palpaleño, el concejal Rubén González confirmó la presentación de herramientas legales para solicitar informes al Ejecutivo comunal y al Gobierno provincial.
Los ediles exigen constatar si la planta cuenta con las habilitaciones municipales correspondientes, la presentación de planos e inspecciones de infraestructura, seguridad e higiene. "En primer término nos preguntamos qué pasa con las habilitaciones y los controles, incluso tratándose de una empresa con capital estatal", afirmó González, remarcando que la condición pública no la exime de cumplir las normativas locales. Asimismo, reclamó obras y contraprestaciones reales para los vecinos de El Remate, postergados en servicios básicos como la red de gas natural, mientras la firma estatal hace uso del territorio.
La respuesta oficial: un insólito papelón del vocero de Gobierno
Frente a la acumulación de evidencias, documentos y reclamos legislativos, la respuesta del Gobierno provincial rozó lo bizarro. Luego de una semana de espera, el Secretario de Comunicación, Alberto Siufi, negó categóricamente el funcionamiento de las instalaciones y desconoció los propios comunicados de la gestión estatal.
"Cannava 2, te reitero, el concepto no existe. No hay forma de que se plante Cannava así en abierto. Lo que salió del Remate no es Cannava 2, no tiene nada que ver el Gobierno con eso", sostuvo insólitamente el vocero oficial al ser consultado sobre la producción en el lugar.
En la propia página de Cannava se reafirma lo que es: "SOMOS UNA EMPRESA PÚBLICA, CONTROLADA ESTATALMENTE POR EL GOBIERNO DE LA PROVINCIA DE JUJUY (ARGENTINA)". Entonces, contrario a lo que afirma Siufi, sí tiene que ver con el gobierno... por completo.
Siufi llegó a referirse al predio y a las medidas de seguridad exigidas por los marcos legales nacional y federal para el cultivo de cannabis: "La foto que se ve aérea es una finca donde entra cualquiera y puede llegar a acceder a la plantación cualquiera. Realmente no sé de dónde salió Cannava 2, habría que preguntarle a la doctora Cristina Guzmán". Vale aclarár que el lugar cuenta con vigilancia.
Un discurso insostenible
Las declaraciones del funcionario generan una serie de interrogantes graves para la administración pública: ¿Cómo es posible que el vocero oficial del Gobierno desconozca que la propia empresa reconoció operar en la finca El Remate? Si efectivamente se trata de un predio donde se trabaja con material genético de cannabis, ¿cómo justifica el Ejecutivo que se trate de un lugar sin la custodia ni los protocolos de seguridad correspondientes, expuesto a que "ingrese cualquiera"? Y si la finca no pertenece a Cannava, ¿por qué figura su identificación en el ingreso y el propio Estado argumenta planes de expansión en el lugar?
La falta de explicaciones coherentes por parte del Secretario de Comunicación no hace más que profundizar la desconfianza sobre el manejo de los recursos públicos, la seguridad de los predios y la verdadera dimensión de los negocios que giran en torno a Cannava. En lugar de aportar transparencia, el Gobierno apela a la evasiva y al desconocimiento de sus propias decisiones institucionales.

