Hace más de un año que se vienen replicando los reclamos en la ciudad de Palpalá, y muchas de las protestas tienen un punto en común: las calles sumamente deterioradas.
En tal sentido, se hace especial énfasis en la desidia municipal para tratar la problemática.
Un nuevo caso se hace público y que refleja la situación: deterioro de la calles Ledesma y Balderrama en barrio Martijena.
Paulo Ríos, referente vecinal del sector, dijo que las mismas están llenas de pozos y que se vuelven peligrosas con la lluvia al quedar cubiertos de agua.
Criticó que el último bacheo realizado por la Municipalidad fue deficiente, utilizando basura y plástico en lugar de tierra adecuada.
Mencionó además que los servicios básicos como cloacas y gas llegaron solo a quienes pudieron pagarlos por su cuenta, no por gestión municipal.

