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Aislados por la crecida del río: desesperante situación en Ciénaga de Paicone

Vecinos de la Puna jujeña advierten que cada lluvia los deja incomunicados, sin servicios básicos y sin respuestas del Estado. Reclaman un puente como solución de fondo.

La crecida del río volvió a golpear con fuerza a la comunidad de Ciénaga de Paicone, en plena Puna jujeña, dejando a decenas de familias prácticamente aisladas, sin una solución concreta y repitiendo una historia que, según los vecinos, se arrastra desde hace décadas.

Pedro, vecino del lugar, relató que tras las intensas lluvias y tormentas registradas en las últimas semanas, el caudal del río aumentó de manera peligrosa, llegando en algunos sectores hasta la cintura, obligando a los propios pobladores a asistir a ancianos, personas con turnos médicos y trabajadores que debían cruzar igual para no perder consultas o fuentes laborales.

“Esto pasa todos los años, pero nadie hace nada. Cuando crece el río quedamos totalmente aislados”, expresó con preocupación. La situación se agrava por el grave estado de la Ruta nacional 40, que desde Ciénaga hasta La Quiaca presenta tramos prácticamente destruidos, al igual que la Ruta nacional 9, con baches, pozos y sectores intransitables, lo que representa un peligro constante tanto para los pobladores como para quienes llegan por turismo.

Según detalló, si bien los lugareños logran salir “como pueden” porque conocen el terreno, para quienes no son de la zona la ruta resulta intransitable, ya que en algunos sectores el camino directamente desapareció por la acción del agua. “Hay un olvido total de las rutas nacionales y provinciales”, lamentó.

La problemática impacta de lleno en la vida cotidiana de las comunidades de Ciénaga de Paicone y Paicone, que suman cerca de 500 habitantes, quienes ven afectado el acceso a la salud, la educación y el trabajo. Incluso, Pedro advirtió que el inicio del ciclo lectivo podría verse retrasado, ya que las condiciones actuales hacen imposible una vuelta a clases normal, obligando en algunos casos a recurrir a la educación virtual, que no siempre es viable en la zona.

Sin agua potable y con servicios precarios

A la falta de conectividad vial se suma una situación crítica con el agua potable. La última crecida del río se llevó la toma de agua, dejando a la comunidad sin abastecimiento seguro. Actualmente, los vecinos se ven obligados a consumir agua del río, muchas veces turbia, lo que genera un serio riesgo para la salud.

“No es algo nuevo, pasa todos los años. A veces tenemos agua, a veces no, y cuando llega es agua sucia”, explicó el vecino, quien remarcó la ausencia de una planificación estructural que garantice un servicio básico esencial.

En cuanto a la energía eléctrica, los cortes son frecuentes y pueden extenderse por un día o más, una situación que los habitantes ya naturalizaron, aunque reconocen que solo reciben soluciones parciales y nunca definitivas.

Desde la comunidad insisten en que la construcción de un puente sería la solución clave para evitar el aislamiento cada vez que el río crece. “Hace más de 25 años que se pide lo mismo y nunca llega”, aseguró Pedro, aclarando que el reclamo no apunta a un solo gobierno, sino a una deuda histórica con estas comunidades puneñas.

Mientras tanto, las familias de Ciénaga de Paicone siguen esperando que alguien “tome nota”, en un contexto donde las lluvias continúan y el temor a quedar completamente incomunicados vuelve a hacerse presente.

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