Mientras los destinos consolidados como Iguazú o Bariloche se mantuvieron dentro de sus márgenes históricos, con una ocupación hotelera promedio de 80%. Las cámaras de turismo de Salta y Jujuy han advertido el descenso, en nuestro caso mostrando el segundo año consecutivo a la baja.
Recientemente el propio gobernador Carlos Sadir publicó en sus redes un sencillo gráfico con información de ocupación (56,2%) y cantidad de turistas recibidos (130.037) entre otros datos, exceptuando el impacto económico que suele ser el número más importante para medir el éxito de una temporada.
Aunque el mandatario provincial o quien maneje sus cuentas lo celebró posteando: “Seguimos posicionando a Jujuy como destino elegido por miles de turistas”, la realidad en comparación a enero 2024 es un tanto desalentadora, teniendo en cuenta que durante años la provincia ha tenido una política expansionista, tratando de volver al turismo un aspecto central del cambio de matriz.
El presidente de la Cámara de Turismo de la provincia, Rodrigo Torres, hizo un diagnóstico de situación completamente diferente: “la temporada es un poco más dura de lo que previmos, hoy llegamos al 50% mensual .Esperamos que el número crezca un poco más, aunque está complicado. De todas maneras, se podría decir que volvimos a los números pre pandemia, que el verano no era del todo bueno. Se está haciendo cuesta arriba, imaginando una temporada un poco más alta”.
Embed - La Cámara de Turismo de Jujuy reconoce que la temporada es más dura de lo previsto
Como el Observatorio Turístico y/o el Ministerio de Cultura y Turismo no tienen un criterio uniforme de publicación, no siempre se dispone de información pública acerca del rendimiento en enero. Tampoco la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos (Dipec) ha actualizado su base de datos, pero teniendo en cuenta las declaraciones del ministro Federico Posadas hace un año atrás en JujuyalMomento, se puede saber que “cerramos enero casi en el 70% (de ocupación) y lo superaremos en febrero”, lo que implica una caída cercana al 14% en la medición interanual respecto del vigente enero 2025.
Se trata del descenso más pronunciado de los últimos cuatro años, llevando la ocupación hotelera en Jujuy a niveles cercanos al segundo año de pandemia. Y si bien la temporada alta iniciará con los eventos de carnaval, este indicador es suficiente para afirmar confirmar el descenso del turismo receptivo y motivar acciones político/empresariales de reactivación.