En diálogo con la prensa, el abogado querellante, Carlos Sebastián Espada, confirmó el inicio de las acciones legales y remarcó que buscarán determinar las responsabilidades médicas en un hecho que calificó como de extrema gravedad.
"Estamos hablando de una chica que se presenta en la guardia del Materno Infantil declarando que está sangrando y, frente a esta situación, no se activan los códigos de emergencia. No fue tratada como una emergencia médica con grave peligro de vida, no solamente para el bebé, sino también para la propia gestante", argumentó el letrado.
Asimismo, Espada hizo hincapié en la dilación temporal previa a la intervención quirúrgica: "Hay una demora de aproximadamente cuatro horas hasta que ingresa al quirófano. Todo esto será objeto de investigación. Vamos a solicitar la historia clínica y trabajar junto a nuestro equipo de médicos para determinar las falencias. Hablamos de manera clara y contundente de una situación de imprudencia y negligencia".
Foto: abogado Carlos Espada junto a familiares de la víctima.
Pérdida de sangre, burocracia y desesperación
El desgarrador relato de la madre de la joven permite reconstruir la secuencia de un fin de semana dramático. Según expuso, los síntomas comenzaron el día viernes, cuando acudieron al nosocomio por fuertes dolores, pero fueron enviadas nuevamente a su domicilio con la indicación de regresar cuando las contracciones fueran más seguidas.
Sin embargo, el sábado el cuadro se agudizó. "Mi hija empezó a sangrar y la traje de inmediato. Les avisé que estaba perdiendo mucha sangre, pero primero me pidieron el carnet prenatal. Habíamos salido de urgencia y no lo teníamos encima", denunció la mujer sobre las trabas administrativas iniciales mientras la joven esperaba atención.
Una vez derivada al sector de Alto Riesgo, la situación se tornó crítica ante la imposibilidad de acompañamiento y la falta de respuesta médica que denuncia el entorno familiar:
"Mi hija me mandaba mensajes diciéndome: 'Mamá, subí rápido, me siento mal'. No me dejaban entrar, pero subí igual porque sentía que algo pasaba. La ayudaron a levantarse para ir al baño y la dejaron sola. Se descompuso, perdió más sangre y como pudo volvió a la cama para pedir ayuda nuevamente. Les decíamos que se sentía mal y nos respondían que no podían asistirla", relató la abuela con profundo dolor.
Un desenlace trágico y el pedido de justicia
De acuerdo con las declaraciones de la familia, recién tras varias horas de agonía e insistencia, los profesionales constataron la ausencia de signos vitales en el bebé mediante un estudio de imágenes.
"Me dijeron que mi nieto había muerto. Yo no podía entender cómo, si cuando ingresó todavía le habían hecho una ecografía y el bebé estaba con vida. Si apenas llegábamos la llevaban directamente al quirófano, hoy estaríamos contando otra historia; tendríamos a mi nieto con vida", manifestó la mujer.
En el mismo sentido, la hermana de la paciente recordó los desgarradores momentos vividos durante la madrugada: "Mi hermana me escribió llorando para que subiera. Le pedí al personal de seguridad que me dejara pasar porque ya me imaginaba lo peor. Cuando salió el médico tras la cesárea a decirnos que nació sin vida, no lo podíamos creer, porque el día anterior nos habían dicho que todo estaba bien".
A la espera de que la Justicia designe la fiscalía que asumirá la causa, el abogado Carlos Espada ratificó que el objetivo central será auditar cada minuto del registro médico. Mientras tanto, la familia aguarda respuestas de las autoridades sanitarias y exige que se identifique a los responsables de la guardia de aquel trágico día.