La investigación, que demandó casi un año de seguimiento bajo los lineamientos del Ministerio de Seguridad de la Nación, culminó con la detención de dos masculinos e incautaciones de elevado valor.
El quiebre de la causa se logró a partir del peritaje técnico y forense sobre teléfonos celulares secuestrados en procedimientos durante el año 2025. El cruce de datos permitió a las autoridades federales reconstruir los roles del entramado: el encargado de la empresa actuaba como cabecilla y organizador empleando la fachada legal de la flota de camiones, mientras que un chofer de la firma ejecutaba el traslado de los cargamentos sobre la Ruta Nacional Nº 34 con destino o paso por la zona estratégica de Pichanal en la provincia de Salta.
Allanamientos simultáneos y millonario secuestro
Por orden de la Justicia Federal, las fuerzas desplegaron cinco allanamientos simultáneos: cuatro de ellos en territorio jujeño y el restante en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Durante la irrupción en la sede de la compañía sampedreña, los efectivos inspeccionaron los galpones y las unidades rodantes utilizando canes adiestrados en la detección de narcóticos.
Además de concretar las órdenes de detención del encargado y del chofer implicados en el tráfico de un cargamento previo superior a los 100 kilos de cocaína, el personal aeroportuario logró incautar:
- Dinero en efectivo: Una suma cercana a los $9.000.000 de pesos.
- Armamento: Armas de fuego de diversos calibres con numerosa cantidad de municiones y cartuchos.
- Soportes informáticos: Dispositivos electrónicos y documentación comercial de las cargas que serán analizados para determinar si existen otras ramificaciones de la red.
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Los detenidos y el material decomisado quedaron a disposición de los magistrados intervinientes, mientras la causa continúa bajo secreto de sumario para establecer si hubo empresas fantasmas asociadas a la maniobra.