Rechazo al incremento y pérdida del poder adquisitivo
Desde el gremio cuestionaron fuertemente la metodología de las negociaciones paritarias, señalando que los porcentajes ofrecidos no representan una mejora real en los bolsillos de los trabajadores esenciales.
Reynoso graficó el impacto de la medida gubernamental en los ingresos del personal de salud: “Es que no impacta en nada el aumento este, 20.000, 30.000 pesos, no es nada [...] Queremos que el sueldo llegue a equiparar la canasta básica. A eso queremos. Con el millón que nos den, que va a ser en noviembre recién, ya las cosas suben, ya sube la luz, combustible, gas, y toda la mercadería”.
Asimismo, el referente sindical advirtió sobre las dificultades económicas que atraviesan los agentes sanitarios, muchos de ellos endeudados y con serias complicaciones para cubrir necesidades elementales como la alimentación y el traslado hacia los puestos de trabajo.
Cronograma de protestas: ruidazo y paro provincial
Ante este escenario, las bases definieron un plan de acción escalonado para visibilizar el malestar del sector:
- Jueves: Se llevará a cabo un “ruidazo”, a partir de las 11:00 horas en los hospitales y centros de salud de las distintas localidades de la provincia.
- Viernes: Se concretará un paro sin asistencia a los lugares de trabajo, asegurando la cobertura exclusiva de las guardias mínimas para la atención de urgencias en toda la red sanitaria.
Consultado sobre la posibilidad de que el gobierno aplique descuentos por los días de huelga, el delegado remarcó que el descontento social superó el temor a las sanciones: “Va a haber descuentos, pero la gente ya está cansada [...] Se está terminando la paciencia”.
Finalmente, desde ATSA no descartaron endurecer y profundizar las medidas de fuerza durante la próxima semana si el Ejecutivo provincial no convoca a una nueva mesa de diálogo para rediscutir los incrementos salariales y atender las demandas pendientes del sector.