Pese a haber solicitado formalmente el uso de la Banca 13 en el Concejo Deliberante, antes de que se tratara la emergencia del transporte, expuso que no obtuvo el espacio de manera oportuna y fueron derivados a una reunión de comisión prevista para el próximo martes a las 9:00 horas.
Sueldos atrasados, salarios licuados y falta de representación
Uno de los puntos más graves expuestos por Rodríguez es la situación que atraviesan los trabajadores de la empresa Santa Ana, quienes al día de la fecha continúan sufriendo el pago de sus haberes en cuotas, una práctica irregular que se mantiene a pesar de haber entrado en vigencia un nuevo marco licitatorio.
A esto se suma una brecha salarial abismal frente a las escalas homologadas a nivel nacional: “En Buenos Aires se firmó un sueldo básico hace una semana atrás de aproximadamente 1.700.000 pesos. Y nosotros no llegamos ni con todos los beneficios... Y estamos de 800.000 pesos en baja, más o menos un estimativo”.
Asimismo, el chofer apuntó directamente contra la conducción nacional de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), señalando que se encuentran en una situación de "acefalía" y abandono hacia los compañeros del interior provincial, dejándolos desprotegidos frente al sector empresario y el Ejecutivo municipal.
Cuestionamientos a la licitación y la extensión de la emergencia
El trabajador criticó fuertemente que se haya otorgado una concesión a diez años mediante un régimen de emergencia, sin la participación directa de los choferes, los centros vecinales ni un debate profundo sobre las reales condiciones en las que operan las empresas.
Entre las principales irregularidades señaladas figuran:
- Incumplimiento de frecuencias y normativas: Unidades circulando con demoras que obligan a los usuarios a esperar varios colectivos, afectando sus compromisos laborales y cotidianos.
- Falta de infraestructura básica: Puntos de punta de línea carentes de sanitarios y espacios adecuados para el descanso del personal.
- Antigüedad de la flota: Modificaciones en los pliegos que elevaron la tolerancia de antigüedad de los vehículos, afectando tanto la comodidad del pasajero como la seguridad operativa.
- Desconexión tarifaria: Mientras los valores del boleto y tasas asociadas (como el BEGU) registran fuertes incrementos periódicos del orden del 50%, los ingresos de los trabajadores se mantienen estancados muy por debajo de la canasta básica.
Pese a las trabas institucionales para hacer oír su voz en el recinto en el momento oportuno, el chofer confirmó que asistirán a la reunión de comisión para exigir que se respeten los derechos laborales vigentes y se rindan cuentas sobre el impacto real de una licitación que, lejos de solucionar el servicio, profundiza la crisis del transporte local.