Las actuaciones complementarias quedaron a cargo del personal de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional Nº 2 bajo las directivas del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación.
Según detalló la denunciante, una motocicleta pasó por el lugar y el acompañante, de manera sorpresiva, le arrebató el dispositivo móvil de las manos. Tras cometer el arrebato, ambos individuos se dieron a la fuga a gran velocidad por la calle Blas Parera, dejando a la mujer consternada y sin su teléfono.
El hecho fue inmediatamente denunciado ante el personal policial, donde la damnificada aportó todos los detalles del suceso, incluyendo la descripción de la motocicleta y la forma en que se produjo el robo.
Este episodio se suma a una serie de hechos delictivos cometidos por motochorros en distintos puntos de la provincia, especialmente en zonas residenciales donde las víctimas se encuentran en sus propios hogares o en las inmediaciones.
Autoridades y vecinos advierten que este tipo de delitos generan una sensación de inseguridad constante y ponen de relieve la necesidad de reforzar los controles en las calles.
Los motochorros, que actúan con rapidez y violencia, continúan siendo un problema persistente en la provincia, afectando a ciudadanos de todas las edades y en distintos barrios, a cualquier hora del día o de la noche.
En este caso, la acción delictiva tuvo lugar en la vereda de la vivienda de la víctima, lo que evidencia la vulnerabilidad de los vecinos frente a este tipo de delitos.