En este caso, el llamado fue hecho a las ferias de la ciudad, que en toda la historia de las instituciones que dependen de esa iglesia, nunca llevaron ni una verdura para colaborar.
“Tenemos dos ferias en Monterrico, y que alguna vez que traigan un cajón de tomates no estaría mal. Nunca aparecieron, no colaboran. La gente que viene a misa, que no tiene mucho para comer, deja de su dinero. La gente que atiende el comedor pone de su bolsillo. Ojalá que las ferias también puedan abrir su corazón y ver que tenemos un comedor”, dijo el párroco.
Embed - En Monterrico, apelan a que las ferias ayuden a comedores y merenderos
Un comedor y un merendero dependen de la iglesia, y como a cualquier otra institución así, cada vez se les hace más difícil asistir a las personas que concurren, no solo desde el aspecto alimentario sino también edilicio, ya que tuvieron que reparar cloacas, techos, cocina y parte del comedor.
De acuerdo a González, el aumento de la demanda es constante, concurren familias enteras, y hace poco tiempo cambiaron la modalidad de abastecerse: “antes recibíamos dinero para comprar alimentos, ahora viene el proveedor y deja ingredientes para cocinar”.