Mientras médicos jujeños siguen precarizados, el gobierno traerá personal de afuera "bien pagado"
- El gobernador jujeño confirmó la falta de médicos en la provincia y país.
- Su plan para incorporar profesionales consiste en buenos salarios. De ser necesario les entregaría viviendas.
- En paralelo los médicos locales continúan cobrando salarios por debajo de la línea de pobreza.
En su gira por el Ramal jujeño, Gerardo Morales junto a los ministros de Educación y Seguridad participó del último acto de inauguración de un edificio escolar financiado por los U$S 300.000.000 otorgados por el Banco de Desarrollo de América Latina: un jardín maternal ubicado en el predio de la Escuela Comercial N°4 25 de Febrero de Libertador General San Martín.
Durante su clásico discurso el mandatario reiteró las bondades de la renta fotovoltaica producida en Cauchari, que en su teoría cubren el crédito arriba mencionado, aunque en la práctica debe autofinanciar el préstamo que entre bonos verdes y Eximbank representan cerca de U$S 600.000.000. Aún así el gobernador destacó la importancia de su “política social amplia”, con el financiamiento de subsidios con fondos provinciales, aparentemente olvidando que fue la Superintendencia de Servicios Públicos la encargada de autorizar feroces tarifazos en 2022.
Sin embargo la cuota máxima de cinismo apareció al profundizar en el tema salud, específicamente en los avances de obra del Hospital Oscar Orías, edificio que fue maltratado en marzo de 2021 pero que no recibía debido mantenimiento desde hace varios años atrás. Cuando los problemas edilicios fueron expuestos públicamente por los trabajadores, fueron castigados con sanciones injustificadas, solo la presión de los vecinos necesitados de una estructura decente lograron mover la modorra política: “Estamos haciendo un nuevo Hospital como no se le ocurrió a nadie, 27.000 m² cubiertos, va a ser un Hospital con toda la tecnología”.
¿Quién va a trabajar en un nosocomio de las dimensiones y capacidad del Pablo Soria? La pregunta fue respondida por el propio Morales en otro comentario plagado de hipocresía. Si bien es cierto que el país “tiene un faltante de médicos” y enhorabuena “vamos a hablar con la UNJu para tener la carrera de medicina”, la clase política jujeña primero debería mejorar las condiciones de quienes sostienen el fallido Plan Estratégico de Salud.
El candidato presidencial quien llegó a hostigar durante la pandemia a trabajadores esenciales, no repara (o prefiere no hacerlo) en las condiciones salariales paupérrimas de quienes ya trabajan en territorio, tampoco el ninguneo a profesionales enfermeros/as, administrativos, camilleros, choferes y otros integrantes del Ministerio de Salud provincial.
Durante todo el 2023, incluso hasta los últimos días del año se repitieron medidas de fuerza, ruidazos, cacerolazos, marchas, paros, marcha de las velas, entre otras modalidades de protesta tanto en capital como interior. Solo un profesional que desempeña tareas en el Estado con la máxima categoría, alcanza a superar los $100.000 quedando todavía lejos de la Canasta Básica Total. Un síntoma que padece la mayoría de los trabajadores dependientes de la administración pública y que puede verse reflejado en el último ofrecimiento salarial presentado ante los gremios.