La idea de las elecciones anticipadas es una estrategia para consolidar poder de modo que el relato de que se trata de discutir los temas de los jujeños es lo que menos le interesa al gobierno. De lo contrario ¿Porque no lo discuten ahora o porque no lo discutieron durante todo este tiempo?
Los políticos jujeños subestiman a los ciudadanos
Hay frustración y descontento entre los habitantes de la provincia frente a las decisiones que se toman desde el gobierno provincial y una de los temas que genera más rechazo es el adelantamiento de la elección para mayo. La gente interpreta que la decisión de adelantar elecciones tiene relación con cuestiones políticas más que con el interés por discutir sobre los gravísimos problemas estructurales que tiene Jujuy.
El hecho de los temas estructurales no se discutan durante años indica una desconexión crónica entre los intereses de la política y las necesidades de la gente. No hay ni habrá diálogo abierto y constante sobre los problemas que afectan a la gente.
La frustración de los jujeños puede ser un llamado de atención sobre la importancia de involucrar a la ciudadanía en la toma de decisiones. Con esta dirigencia este gesto sería inviable.
No hay agenda pública y política sobre temas económicos y políticos como así tampoco un plan de producción ni de turismo teniendo en cuenta la experiencia del corredor bioceánico y ni hablemos sobre los gravísimos problemas de infraestructura que atraviesa a toda la provincia y que son permanentemente ignorados.
Ante esta situación, si la gente no se organiza nadie va a tomar en serio lo que se está reclamando.
Sin análisis crítico y acción colectiva no hay salida para esta provincia. Justamente, dos elementos que tienen asegurado el rechazo del gobierno.
La subestimación de la política hacia la sociedad se ha naturalizado. Se manifiesta de distintas maneras, como el desinterés en abordar temas reales, negando la realidad o convocando a una elección que hoy no le interesa a nadie.
Si no se consideran las necesidades y opiniones de la sociedad, las políticas implementadas probablemente sean ineficaces o incluso contraproducentes, agravando los problemas existentes hecho que ya está ocurriendo.
La política ha dejado de ser un espacio de servicio y de representación y se la ve como una esfera distante.

