El reclamo central está dirigido hacia el magistrado interviniente en el proceso judicial, Federico Otaola, a quien los manifestantes le solicitaron la firma del fallo final que otorgue el correspondiente resarcimiento a las familias afectadas por el pasivo ambiental dejado por la ex fundidora Metal Huasi, ubicada en la localidad de Abra Pampa.
Estudios de laboratorio y secuelas irreversibles en la salud
Los vecinos explicaron que la causa reúne a un grupo querellante de 457 personas patrocinadas por el letrado Riad Quintar. Todos los representados cuentan con análisis médicos realizados en laboratorios de la provincia de Buenos Aires que certificaron formalmente la presencia de altos niveles de plomo en sangre.
Durante la manifestación en la sede judicial, Esteban Morales, habitante que reside a una cuadra y media del extinto complejo industrial, detalló las dolencias físicas que padece cotidianamente: "Actualmente estoy experimentando un dolor en los huesos, una pérdida progresiva de la memoria, de la vista y del oído. En la mañana me levanto y no puedo doblar los dedos y es por el plomo".
Asimismo, el damnificado alertó sobre el riesgo latente al que permanecen expuestas las familias del lugar: "Sabemos que el plomo se mete en las articulaciones y nos causa dolor. Nos informamos y sabemos que somos propensos a contraer enfermedades graves. Esto que pedimos es para las próximas generaciones".
Denuncian que la remediación ambiental no fue adecuada
Por su parte, Lorena Mendoza, vecina colindante al predio donde funcionaba la fundidora y que hoy alberga un anfiteatro, advirtió que los trabajos de descontaminación del suelo ejecutados en el sector resultaron insuficientes y que el químico continúa presente en la zona urbana.
La entrevistada expuso el impacto cotidiano de los residuos tóxicos en el ambiente: "La remediación se hizo pero no como se debía hacer, la contaminación continúa. Yo vivo al lado de la ex fundidora y puedo ver cómo cuando llueve la ropa cae y se quema, el asfalto se deteriora, las piedras se desarman y los cordones cuneta toman un color amarillento".
Finalmente, los representantes de la comitiva confirmaron que se presentaron en el despacho del magistrado para ingresar una solicitud de audiencia formal, remarcando que "queremos pedir justicia por aquellas personas que también ya no están con nosotros y que fallecieron esperando una respuesta".