Residentes de la localidad advierten que se avecina una nueva temporada de lluvias y aún no se realizaron la sobras de infraestructura. La zona cuenta con antecedentes de inundación y anegamientos por la crecida del Río Grande. Además está el problema latente de los delitos, sin ir más lejos hace solo días dos niños fueron amenazados a punta de pistola.