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Pasajeros contradicen a Morales: "Viajamos obligados y nos trataron como delincuentes"

Tras el confuso episodio vivido con el colectivo de larga distancia que viajó de Jujuy a Buenos Aires con extranjeros en plena cuarentena, y tras las aclaraciones del gobierno local, distintos medios nacionales tomaron contacto con los pasajeros quienes denunciaron malos tratos en su paso por Jujuy.

  • Un ómnibus partió desde La Quiaca y fue interceptado en el ingreso a la Capital Federal.
  • Morales insistió en que no hubo trato desaprensivo con las personas.
  • Los dichos de los pasajeros contradicen la versión oficial.

“Ellos querían ir a Buenos Aires. No se ha vulnerado la voluntad de nadie. Se cumplieron todos los protocolos. No tiramos gente por la borda. Primero cuidamos la vida y la salud”, así salía a aclarar este jueves Gerardo Morales el llamativo hecho que tuvo lugar en la Avenida General Paz donde un colectivo proveniente de La Quiaca fue detenido por transportar extranjeros y argentinos en plena cuarentena.

Tanto el mandatario como el Ministro de Seguridad Ekel Meyer y subsecretario de Turismo de la provincia Diego Valdecantos se ocuparon de reiterar en más de una oportunidad que todo contó con la correspondiente autorización que, al menos desde Jujuy, las cosas se hicieron bien.

Incluso hubo críticas al jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, por parte del propio Morales.

No obstante, medios nacionales revelaron entrevistas donde al menos tres pasajeros denuncian que el gobierno jujeño actuó mal.

"El Gobierno de Jujuy nos sacó con mentiras", dijo un pasajero del micro detenido en Saavedra según dio a conocer el programa Telefé Noticias.

“Juan Carlos, un turista colombiano que había llegado al país junto a su hijo, dijo esta noche al programa Telefé Noticias, desde el interior del transporte de larga distancia, que fue el intendente de la ciudad jujeña de La Quiaca, Blas Gallardo, quien les garantizó que todos los traslados estaban resueltos”, replica Telám.

“Estamos muy asustados, porque en realidad el Gobierno de Jujuy nos sacó (de la provincia) con mentiras, haciendo promesas de que ya tenían el avión listo para sacarnos a nosotros. Y cuando ya investigamos con nuestras respectivas embajadas, no existía ningún avión ni nada”, aseguró Juan Carlos.

Según el turista colombiano, fue el propio intendente Gallardo quien “personalmente fue al sitio donde estaba” con su hijo, y dijo que “estaba muy contento de que el gobernador (Gerardo Morales) había hecho contacto con la Cancillería y el Consulado”.


Clarín por su parte publicó:

“Viajamos obligados y nos trataron como delincuentes”, el relato de una pareja que viajó en el micro de Jujuy a Buenos Aires

Benito es diseñador gráfico y fotógrafo, y su esposa Cristina, abogada. Ambos venezolanos, hoy están en cuarentena en un hotel porteño y cuentan la pesadilla de las últimas semanas.

Benito y Cristina son dos de los 59 extranjeros que el jueves pasado el mediodía fueron demorados sobre la Avenida General Paz a bordo de un micro que había partido de La Quiaca, con escala en San Salvador de Jujuy, la mañana del 1° de abril.

El caso se convirtió rápidamente en un escándalo donde volaron acusaciones y en la guerra de pasteles quedaron salpicados el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales -responsable último del chárter-, funcionarios nacionales de transporte que autorizaron el viaje y las autoridades policiales que, al parecer, desconocían el estado de "autorizado" del ómnibus.

Una situación bastante surrealista en plena pandemia que se volvió dramática al constatarse que una de las pasajeras, una mujer de 38 años peruana naturalizada argentina, tenía 40 grados de fiebre. Allí mismo se aplicó el protocolo y fue llevaba al hospital Pirovano a la espera de un diagnóstico.

En cuanto a Cristina Y Benito, ellos llegaron a la Argentina por tierra a mediados de marzo y quedaron atrapados en La Quiaca por las restricciones de movimientos decretadas para combatir la expansión del coronavirus.

-¿Cómo era el plan de ustedes en la Argentina, antes de la cuarentena?

-Yo había venido antes a la Argentina. Estábamos en Perú pero allí nos trataban muy mal por ser venezolanos así que le dije a mi esposa "veamos qué oportunidades nos puede brindar la Argentina". Yo sé que son muchas porque los argentinos son cariñosos, te tratan bien y si pasas por necesidades, te ayudan. Esas son las cosas que me encantaron desde la primera vez que yo vine a la Argentina.

-¿Iban a intentar suerte en Buenos Aires?

-Mira, nosotros teníamos dispuesto ir a La Pampa, a General Pico, porque tengo conocidos allá de la primera vez que viajé, tengo amistades. Pero por el tema de la cuarentena no me podían recibir porque tienen niños. Por eso yo le dije a mi esposa "vamos a Buenos Aires a ver qué podemos hacer, cómo resolvemos". Eso lo teníamos pensado hasta que ocurrió lo que todo el mundo sabe: nos sacaron de allá, de La Quiaca, de manera arbitraria y ahora estamos acá cumpliendo nuevamente con otros 14 días de cuarentena para descartar que alguno de haya sido contagiado por el virus.

-¿Cuándo llegaron a La Quiaca?

-Llegamos a la Argentina el 16 de marzo. Pasamos de manera regular por la frontera, todo legal, pasaporte sellado. Todo. Y nos agarró la cuarentena por el coronavirus. Las fundaciones que se hacen cargo de nosotros son ADRA (Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales), la Cruz Roja, y CAREF (Comisión Argentina para Refugiados y Migrantes). Ellos nos ayudaron con el tema de la estadía, de donde íbamos a pasar la cuarentena, que de hecho hicimos y cumplimos en La Quiaca.

-¿Cómo siguió todo?

-Nos alojaron en el Hotel Frontera con nuestros compañeros: somos 18 contando a los niños. Ahí pasamos nuestra cuarentena completa, los 14 días. Y el día 15 llegó la esposa del intendente (Blas Gallardo) y nos dijo que ya está, que no estamos enfermos y que tenemos que desalojar el lugar. Cuando le preguntamos qué pasaba si nos queríamos ir nos dijo que nos iban a sacar por la fuerza porque ellos ya no nos podían tener ahí.

-Y el micro llego al día siguiente.

-Sí, llegaron, nos hicieron un chequeo supuestamente para hacer los permisos. Los permisos están prácticamente a puño y letra y están avalados por psicólogos y psiquiatras ¡Imaginate! . Tomamos la decisión de abordar el micro porque nos habían dicho que ya todas las provincias por las que íbamos a pasar estaban al tanto de nuestro viaje hacia Buenos Aires.

-Pero no fue así...

-Cuando llegamos a Buenos Aires fue un susto, un mal rato. Antes, en la terminal de ómnibus de Jujuy bajaron a todos los hombres, nos metieron en una habitación, nos mandaron a desnudarnos, revisaron nuestras cosas, nos trataron de una manera sumamente horrible y tiraron al piso la comida que llevábamos.

"A partir de ese momento el viaje se volvió literalmente un martirio... muchas horas y en cada control que pasábamos nos tenían prácticamente una hora, hora y media. Hasta que pudimos llegar a Buenos Aires, donde se presentó el problema. Ahí estuvimos desde la una y media de la tarde hasta las 22, hasta que nos hospedaron en el hotel Rochester", le detalla a Clarín Benito, quien aseguró que el maltrato tras ser demorados en General Paz fue notorio.

"Todo el proceso fue muy agotador, muy desagradable. Nos trataron sumamente mal porque -me imagino- pensaron que estábamos violando la cuarentena cuando en realidad no fue así. A nosotros nos obligaron a salir de La Quiaca. Nos obligaron con excusas, con mentiras ,con cosas que cayeron muy mal. Había niños, había bebés. Mi esposa tiene un primo acá, que está viajando con nosotros, que tiene dos bebés, una de dos años y otra dos meses. Imagínate esos dos bebés el riesgo que corrieron, más los otros niños, las otras familias. Los expusieron a la calle, al virus, con riesgo de contagiarse", cerró Benito, y confirmó que una chica que iba con ellos fue trasladada al hospital Pirovano, luego de que el aparato que marcaba la temperatura indicara que ella tenía 40 grados de fiebre.

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