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El peronismo se mueve en Jujuy

Cristina Kirchner llenó el Estadio Único de La Plata, un claro síntoma de fortaleza política, un acto donde el ritual kirchnerista se cumplió religiosamente y como estaba calculado fue un acto en el que solamente volvió a insinuar una candidatura, la de ella.

Unas 60.000 personas llegaron a La Plata para participar de la convocatoria que llevaba como lema "La fuerza de la esperanza", un claro e inconfundible slogan de campaña. No está claro todavía si el plan de CFK coincide con los deseos de su feligresía.

Las inmediaciones del estadio comenzaron a colmarse desde temprano. La Cámpora ocupó la cabecera ubicada directamente al frente de Cristina. En la bandeja derecha estuvieron los gremios y en la izquierda los movimientos sociales. El campo se dividió en invitados especiales, con sillas y militancia.

"Hacer lo que tenga que hacer", dijo más de una vez la actual vicepresidenta y virtual jefa de la oposición, en el desierto de liderazgo alternativos que es el peronismo.

Los observadores de la política nacional aseguran que Cristina Fernández se encamina hacia 2023, decidida a protagonizar la disputa electoral que viene en el 2023.

Y aunque cuestionó la costumbre argentina de creer que "algo nos va a salvar", son muchos los que piden que se vista de madre protectora y vuelva para salvarlos a todos.

Aún después de haber diseñado el artefacto del Frente de Todos casi sin consultar a nadie, Cristina piensa que esta tristeza no puede ser y pretende recuperar la alegría del tiempo en que el sueldo alcanzaba.

La candidatura presidencial de Cristina para el año próximo no solo es vista con buenos ojos por sus incondicionales, sino que en el acto del jueves claramente se puso en marcha el mentado operativo clamor.

Junto con el "cristinismo" del corazón que apuesta a su victoria, se alinean por razones distintas algunos peronistas que hoy trabajan para Fernández y ven a la vicepresidenta como la única que está en condiciones de garantizar una retirada ordenada del poder.

El acto en La Plata demostró que la nueva grieta es la que marco la propia Cristina, de un lado esta ella y sus huestes y en la vereda del frente Alberto Fernández y sus retazos.

Mientras tanto en Jujuy, tres actos…

Si habría que describir la fotografía de ayer, simplemente se ratificaría que el peronismo espantado huyo del Partido Justicialista.

La plaza de Los Inmigrantes fue en punto de encuentro de al menos 3000 peronistas.

Los hermanos Palmieri se pusieron al hombro la organización del encuentro de los militantes peronistas, que estuvo enmarado con la presencia de dirigentes de diferentes espacios, entre ellos Alejandro Snopek, Juan Cardozo, Carlos Daniel Snopek y Federico Moisés, entre otros.

Además de haberse recibido la adhesión de Julio Ferreyra y Guillermo Snopek, que se encontraban en La Plata.

Desde la política también se puede leer que ese encuentro fue una muestra de musculatura a dos destinatarios fundamentales.

Por un lado un claro mensaje al gobierno de Morales, ya que comienza a aparecer un espacio político con capacidad de movilización, militantes y una clara vocación de poder.

Durante los últimos siete años no había aparecido una fuerza política con capacidad electoral, y ahora de manera incipiente surge un sector depuesto a salir a dar el debate y la pelea política.

También fue un mensaje al PJ de Rivarola, le mostraron que el peronismo ya se fue del PJ, se pararon justo en la vereda del frente, demostrando que la herramienta electoral ya no está en el devaluado PJ.

Otro acto fue el que organizó el propio Rivarola en la sede partidaria, una fotografía que era un certificado de pobreza en sí misma.

Unas 50 personas fueron llevas hasta la sede, tortas, algunos elementos para beber y no mucha idea de lo que se trataba, era el común denominador de la juntada.

En realidad, en la postal del pretendido acto de Rivarola, está claramente explicado el 73% de imagen negativa. El peronismo lo dejó solo a Rivarola en su sociedad con Morales, y en la sede solo quedaron algunos bedeles vocacionales.

El tercer acto peronista fue en la sede de Primero Jujuy, espacio político conducido por el vicegobernador Carlos Haquim.

Allí unas 400 personas escucharon algunos decursos reivindicando al peronismo como un movimiento social y como en los viejos tiempos, la marcha fue cantada a viva voz.

Lo que está claro es que hay un peronismo en la provincia ávido de encontrar una nueva herramienta electoral, ahora el dilema está en si será una herramienta común o la estrategia de libanizar de Morales y Rivarola dará nuevamente frutos al oficialismo.

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