Estos incrementos no solo afectan a consumidores sino también a comerciantes, como ocurrió en el caso de los huevos: si bien no se registraron incrementos significativos, hubo una baja en la demanda.
Nicanor Tapia, Secretario General del Sindicato de Obreros y Empleados de la Carne y sus derivados, se refirió a la actualidad del sector, indicando que por la inflación se redujo un 30% la demanda de carne en Jujuy.
Hasta hace poco tiempo, marcó Tapia, se consumían entre 52 y 57 kilos de carne per cápita por año por persona; al aumentar el precio de la carne, ese índice también se redujo. Hoy los consumidores prefieren comprar carne de pollo por ser más barata.
“De acuerdo a lo que informan carnicerías y frigoríficos, tenemos una reducción de 30%. También bajó la cantidad de medias reses que se venden en carnicerías, de 20 a 16, aproximadamente”.
Las familias, que antes comían asado una vez por semana ahora lo hacen solamente una vez por mes, agregó el referente.
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Negociaciones positivas
Por otro lado, Tapia señaló que en la última reunión paritaria del sector se logró un incremento salarial del 60% desde el 1 de abril hasta el 30 de septiembre de este año. Se comprometieron además nuevas reuniones en agosto con la parte empresarial para negociar el aumento desde octubre hasta marzo del año que viene.
“Veremos cómo se desarrolla la inflación y de acuerdo a ello avanzaremos en las negociaciones”.