Para los creyentes, cuando llega el mediodía del 2 de noviembre las almas abandonan este mundo. Es por ello que luego de estar en su presencia durante todo un día, hoy toca despedirlos hasta el año que viene.
Fieles Difuntos: Las "almitas" se despiden hasta el año que viene
Los jujeños se despiden del alma de sus seres queridos hasta el año que viene, cuando vuelvan a esperarlos con una mesa llena de ofrendas.
En Jujuy, así como en otros lugares, la gente acostumbra a acudir a los cementerios para colmarlos de flores, coronas y velas.
Algunos también llevan parte de las comidas que prepararon para la ofrenda y convidar a los presentes en el “campo santo”, sin distinguir si son amigos o parientes. Es momento de compartir.
Y así llega el último momento del ritual: al regreso a las casas, para levantar la mesa de ofrendas. Los invitados en general llevan una bolsa o canasta para llevarse a su casa comidas dulces, saladas, golosinas, para comer después de haber terminado los guisos, palomitas y haber bebido todo lo preparado.
Origen de la fecha
El origen del Día de los Difuntos se vincula con el monje San Odilón, quien en el 988 instituyó la fecha en Francia. Este acto célebre fue adoptado por Roma en el siglo XVI y a partir de allí es celebrado por todos los católicos en el mundo.
Después de varios años y episodios en donde la iglesia católica sufrió severos cambios, la tradición llegó a América en los tiempos en donde se forjó la Conquista de los españoles. Ellos combinaron aspectos de los indígenas o prehispánicos con los de la religión que profesaban.
Fue el sincretismo cultural que dio aspectos particulares a la celebración en cada país.

