Escandalosa denuncia en el Hogar de Ancianos Guillermón
Empleados de la institución, que depende del Ministerio de Desarrollo Social, afirman que se les arrebatan las jubilaciones a los abuelos y que las autoridades son acreedoras de los seguros de vida en caso de fallecimiento.
Paradójicamente, sobre el cierre de los festejos por la Semana del Adulto Mayor, el Hogar de Ancianos “Guillermón”, de barrio Los Huaicos, se ve envuelto en medio de un escándalo por las denuncias de maltrato y abuso hacia los abuelos que residen en este geriátrico estatal.
Donado a finales de los noventa por “Pepe” Guillermón, un hombre que antes despedirse de este mundo tuvo un acto de filantropía y destinó su casa para el cuidado de la tercera edad, el hogar está a cargo de la Dirección de Adultos Mayores, dependiente la Secretaría de Niñez Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Social.
Pese a que el lugar tiene capacidad para albergar a 40 abuelos, sólo 20 residen actualmente en la vieja casona de Huaicos, aunque no parecen correr la mejor de las suertes.
Cansados de observar pasivamente situaciones irregulares dentro la institución, un grupo de empleados y enfermeros del geriátrico hicieron pública su indignación por el avance de los directivos sobre los abuelos, a quienes les estarían arrebatando sus jubilaciones y pensiones, con el pretexto de crear un fondo común destinado al mantenimiento de la institución. Sin embargo, nadie sabe acerca del destino de esta caja creada gracias al trabajo realizado durante toda su vida por los abuelos que residen en el hogar, mientras las carencias son cada vez mayores.
“Últimamente cocinamos gracias a las donaciones”, afirma una de las cuidadoras, mientras una de sus compañeras agrega: “hace poco, una viejita se murió reclamando que le devuelvan su plata”.
La inadmisible situación, vinculada a la falta de transparencia con que se administran la gran mayoría de dependencias del Estado, cobra ribetes macabros cuando surge otro dato, al menos alarmante: muchos de los ancianos que residen en el Guillermón se encuentran afiliados a compañías de seguros, y en un hecho que genera todo tipo de suspicacias, son sus directivos quienes figuran en las fichas de afiliación como principales beneficiarios para el cobro del seguro de vida, una vez fallecidos los abuelos.
Se trata de una imagen que, al margen de cualquier razonamiento técnico-legal, da lugar a cuestionamientos éticos hacia la actitud de los directivos, si realmente se beneficiaran con este dinero.
Además, el Hogar Guillermón no está exento de denuncias por maltratos y humillaciones propinadas hacia los ancianos. Según una nota que tiene fecha de Ingreso en la Secretaría de Niñez Adolescencia y Familia el 8 de octubre de 2014, uno de los responsables del hogar, cuando se le requirió su ayuda para auxiliar a uno de los abuelos que se encontraba tirado en el piso, habría contestado con un alto grado de perversidad: “ya voy, no sé por qué te calentás; si se muere uno traen otro, cuál es el problema”.
Lo cierto es que según los empleados, las autoridades ministeriales fueron insistentemente alertadas sobre las graves irregularidades que observan en el hogar de ancianos. La llamativa respuesta habría llegado de parte de la ex candidata a diputada nacional, Silvina Sadir, titular de la Secretaría de Niñez Adolescencia y Familia, quien según los empleados, pidió que esperasen a que terminen los festejos por la Semana del Adulto Mayor para revisar la situación del hogar.
Por su parte, el doctor Hugo Sosa, director de Adultos Mayores, aseguró ante la requisitoria de este medio, que se encontraba abocado a la organización de dicho evento.
Evidentemente, los tiempos de Sadir y Sosa, son muy distintos al de los abuelos que sufren abusos en el Hogar Guillermón.

