Alberto Vilca, dueño de una pañalera en Palpalá, es el testimonio de la cruda situación: los precios aumentan semanalmente, los clientes pierden poder adquisitivo constantemente, y los comercios no pueden sobrellevar la situación ni sobrevivir al panorama que, aparentemente, superará el 22 de octubre.
Por eso, estos comercios se encuentran en la disyuntiva de cerrar o aguantar la crisis de la forma que sea posible.
Para graficar la situación solo hacen falta algunos datos dados por Alberto:
- Los precios aumentan semanalmente (para el vendedor, y obviamente el comprador).
- Los comerciantes están ahogados impositivamente (con tributos municipales, provinciales y nacionales).
- Los productos que llegan a Jujuy, cuando lo hacen, llegan con precios diferenciados.
- Los clientes de comercios de este ramo cambiaron su marca de preferencia y eligen las más baratas.
- A pesar de su situación “tienen que meter la mano al bolsillo y apechugarla”.
- “Está muy complicado tener hijos”, dijo, no solo por el precio de pañales, sino de leche, medicamentos y cualquier otra cosa necesaria.
- “El precio de todos los productos para niños está por las nubes”.
- Las ventas en su rubro disminuyeron.
- “Uno trata de apechugar buscando variantes, y si no se da, a seguir peleándola. Si la situación lo amerita se tomará una decisión definitiva, pero por ahora la seguimos peleando”.
En Jujuy, todas las semanas aumenta el precio de los pañales