Durante la primera jornada, desarrollada el pasado miércoles 26 de agosto, el imputado optó por abstenerse de prestar declaración ante las autoridades judiciales.
El acusado afronta cargos por abuso sexual gravemente ultrajante, dos hechos en concurso real, agravado por la guarda, bajo el expediente tramitado en la justicia local.
Un aspecto que genera fuerte repudio y controversia es que el procesado llega a esta instancia decisiva beneficiado con la prisión domiciliaria, medida otorgada a fines del año pasado por la Justicia de Control pese a la férrea oposición expresada en su momento por la Fiscalía y la Querella.
Durante la audiencia de apertura, presidida por un tribunal colegiado integrado por los jueces Carolina Pérez Rojas, Mario Puig y Pilar Medina, se receptaron los primeros testimonios que comprometen severamente la situación procesal del imputado.
Entre las declaraciones más relevantes se destacaron los relatos de los padres de la víctima, quienes detallaron el develamiento del hecho y el profundo impacto psicológico ocasionado en el núcleo familiar. Asimismo, prestó testimonio el médico que examinó a la niña, profesionales de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (NNyA) y los efectivos policiales a cargo de la inspección del inmueble donde se habrían concretado los ataques.
Tras escucharse las acusaciones y la ronda inicial de testigos, el tribunal dispuso un cuarto intermedio. El debate se reanudará este viernes 28 de agosto a las 8:30 horas, jornada en la que se prevé avanzar con nuevas declaraciones testimoniales previo a la etapa de alegatos finales fijada para la próxima semana.