Gustavo Martínez, presidente del Colegio de Farmacéuticos y Cristina Fasia, representante del Consejo de Farmacéuticos detallaron los ejes centrales de la flamante legislación, construida de manera consensuada entre las entidades profesionales, el Ministerio de Salud y la Comisión de Salud de la Legislatura.
El medicamento como bien social y cerrojo a la venta ilegal
Uno de los pilares fundamentales de la nueva ley es la mirada sanitaria que prioriza al medicamento como un bien social y garantiza el acceso a productos seguros para toda la comunidad. Para ello, la norma establece que la comercialización deberá realizarse exclusivamente dentro de las farmacias, bajo la supervisión y responsabilidad directa de un profesional farmacéutico.
"Esta es una ley moderna con una mirada sanitaria donde se destaca el medicamento como un bien social y asegura que todos los jujeños tengan acceso a un medicamento seguro. Por eso se autoriza la venta únicamente dentro de farmacias, donde hay un profesional involucrado. Esto nos parece clave por el riesgo sanitario que implica encontrar medicamentos fuera de estos lugares", explicó Martínez.
Asimismo, destacó que la nueva legislación otorgará al Ministerio de Salud herramientas más eficaces para combatir y sancionar la venta ilegal de medicamentos en comercios no habilitados o la vía pública, resguardando la cadena de frío y la trazabilidad que va desde los laboratorios y droguerías hasta el mostrador.
Descentralización barrial y crecimiento de matrículas
Otro de los puntos destacados de la normativa es la regulación de la apertura de nuevos locales mediante la fijación de distancias mínimas, una medida diseñada para fomentar la radicación de farmacias en los barrios y periferias. "La intención, como quedó demostrado en la época del COVID, es que cada barrio tenga su centro vecinal y también una farmacia accesible" explicó Martínez.
Consultados sobre la situación del sector, ambos profesionales señalaron que el abastecimiento de medicamentos es normal en la provincia y que no se registran faltantes de consideración más allá de cuestiones logísticas estacionales. En paralelo, resaltaron el crecimiento sostenido en la matriculación de jóvenes profesionales en los últimos años, aunque advirtieron sobre los desafíos pendientes para cubrir vacantes en el sistema sanitario público debido a las asimetrías salariales frente al sector privado y las restricciones que impone el régimen de bloqueo de título y dedicación exclusiva.