La gravedad del episodio motivó una reunión comunitaria de emergencia en las instalaciones del NIDO del sector El Milagro, donde las máximas autoridades de la Unidad Regional N° 7 se hicieron presentes para dar explicaciones y escuchar los severos reclamos de los centros vecinales.
Tras el suceso ocurrido en este concurrido punto de encuentro de niños y familias, la propia cúpula policial reconoció la existencia de fallas operativas en la red de videovigilancia urbana.
El jefe de la Unidad Regional N°7, Comisario Mayor José Tintilay, admitió abiertamente que si bien el sector cuenta teóricamente con alrededor de 53 cámaras de seguridad, al momento del hecho se detectaron domos fuera de servicio debido a cortes en el cableado de fibra óptica y a la falta de poda en el arbolado que termina por obstaculizar los ángulos de visión.
Ante esta situación, desde la jefatura confirmaron que citaron de urgencia a los responsables del sistema 911 para exigir la pronta reparación y mantenimiento de los dispositivos.
Un pie de fuerza acotado para el distrito más poblado de Jujuy
La vulnerabilidad técnica expuesta en las calles genera mayor inquietud entre los residentes al considerar el desproporcionado escenario de recursos humanos. Actualmente, la Unidad Regional N° 7 cuenta con un pie de fuerza de apenas 400 efectivos policiales para patrullar y prevenir el delito en todo Alto Comedero, consolidado como el distrito más poblado de la provincia.
Si a esa cifra nominal se le restan las bajas operativas por licencias médicas o francos de servicio, la capacidad de despliegue territorial resulta notoriamente acotada para un entramado urbano que no para de crecer en densidad y superficie.
Desde la jefatura policial argumentaron que el delito en la zona "muta constantemente", desplazándose del cuadrante sur —bajo la jurisdicción de la Seccional 56ª— hacia otros sectores a medida que se intensifican los controles.
Por este motivo, las autoridades hicieron hincapié en la necesidad de consolidar un esquema de seguridad comunitaria, instando a los vecinos a radicar las denuncias correspondientes para visibilizar la "cifra negra" de los hechos delictivos y así redistribuir de forma más eficiente el escaso personal disponible en los puntos más críticos del barrio.