Hoy, los Jardines de Infantes son un nuevo blanco para estos crímenes. El ultimo que sufrió esta situación fue el Jardín Nucleado N°30 de barrio Alto Comedero, de donde los malvivientes se llevaron desde útiles escolares hasta elementos deportivos de los alumnos.
Preocupación por el robo a un jardín de infantes de Alto Comedero
La situación fue advertida por personal de maestranza que llegó a las 7:00 de la mañana y encontró un recipiente con tazas y vasos de los niños que concurren a la institución. Abrió la puerta del frente, ingresó al patio, y encontró material didáctico tirado en el piso, lo que le llamó la atención.
Recorriendo el lugar, encontró que la puerta de un baño estaba rota (la única seguridad que tenía era una tela mosquitera). Los ladrones también habían roto la puerta de un armario de donde se llevaron más material de estudio, pelotas de básquet y fútbol, sogas, cartucheras y botes de pegamento.
Lo que no pudieron llevarse quedó regado por los pisos de la institución educativa.
Aunque las docentes las solicitaron en reiteradas ocasiones, las ventanas del edificio aun no tienen rejas; los padres de los alumnos están dispuestos a colaborar para colocarlas, pero la comunidad educativa del barrio no puede pagarlas.
Para las educadores, costará mucho reponer el material robado, y están preocupadas que, por la falta de medidas de seguridad, vuelvan a ser víctimas de un hecho como el ocurrido.
El caso de este Jardín de Infantes es una nueva muestra de la desprotección que viven este tipo de instituciones en los últimos tiempos: el Jardín de Fundación Da.R.Lo.Cab. fue robado cuatro veces sin que haya respuestas acordes desde las instituciones correspondientes.