Son dos de los casos más recientes, el último derivó en un hartazgo de la comunidad que decidió salir a la calle para pedir más seguridad.
Vecinos de Palma Sola, hartos de la inseguridad
Este miércoles, los residentes ramaleños decidieron manifestarse en el barrio Nueva Esperanza y lograron reunirse con autoridades policiales.
Un vecino del lugar dialogó con Radio 2 y denunció públicamente que la localidad se convirtió en una "zona liberada" debido a una seguidilla de robos de gran envergadura. Expuso que los delincuentes cuentan con información precisa: "son entregadores" y aprovechan las épocas de comercialización de frutas y verduras sabiendo que los productores manejan dinero en efectivo.
Marcó que se produjeron al menos siete golpes comando en los últimos siete meses. “Los asaltantes actúan encapuchados y fuertemente armados”, expresó. Incluso se recordó un hecho anterior donde los ladrones llegaron vestidos con uniformes policiales falsos y robaron 11 millones de pesos. Además, dijo que el último asalto se perpetró con total impunidad a solo 100 metros de un puesto de Gendarmería Nacional y a 500 de la policía rural.
Por todo esto, la comunidad mantuvo un encuentro con el subcomisario Sánchez, quien expuso la crítica falta de herramientas logísticas que padece la seccional local. Según el vecino, la respuesta que tuvieron es que para cubrir la vasta extensión urbana y rural de Palma Sola, la comisaría solo dispone de un patrullero, dos motos y cinco efectivos policiales por turno.
Los habitantes manifestaron un fuerte descontento con las autoridades por la falta de medidas preventivas tras meses de reclamos. El residente denunció que el intendente "no dio la cara" ni acompañó a los vecinos en la reunión para escuchar sus inquietudes.