El cadáver fue encontrado a al menos tres kilómetros de un puente ferroviario de la zona que había sido el foco de varias búsquedas, en un sector de bañados con distintas profundidades y sumamente complejo de transitar. Las fuerzas de seguridad comenzaron a rastrillar el lugar tras el aviso de lugareños, que vieron los restos flotando y se contactaron con las autoridades de inmediato.
Según indicaron fuentes cercanas a la investigación, se trataba de restos “esqueletizados”, en un avanzado estado de descomposición, y “con al menos 90 días de antigüedad”, que fueron entregados para su análisis al Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema y a los expertos del EAAF, que fueron convocados por el fiscal del caso, Santiago Ulpiano Martínez.
Los investigadores encontraron el cadáver semienterrado en un curso de agua en una zona conocida como Bahía de Ballenas, entre la localidad de General Daniel Cerri y Villarino Viejo, en el mismo lugar donde días atrás personal de la PFA (por orden de la Justicia federal, no interviene la Bonaerense) había realizado un rastrillaje en búsqueda del joven, que estuvo 107 días desaparecido.
Su familia está convencida de que el joven fue víctima de una “desaparición forzada” y que al menos nueve oficiales de la Policía Bonaerense desplegaron un plan de encubrimiento, según denunció el abogado Leandro Aparicio, que representa a la querella. “Si fuera el cuerpo de Facundo, no llegó voluntariamente ahí”, remarcó este sábado por la noche Aparicio al conocerse la noticia del hallazgo. “Tenemos certezas de que hubo un encubrimiento y certezas de quién ha ejecutado ese encubrimiento”.
FUENTE: Infobae