Marcha del hambre a Casa de Gobierno
En ese momento, el referente del movimiento evita, José Surita, realizó duras críticas a la ministra de desarrollo humano por su falta de empatía hacia los sectores vulnerables y calificó a la funcionaria como la “ministra del hambre” e incluso pidió su renuncia.
La convocatoria para una nueva marcha se repite este sábado en plaza Belgrano para pedir por pan y trabajo y exponer otra vez el malestar con la situación social que se vive en la provincia.
Hoy por hoy, referentes de comedores cuestionan la precandidadura de Sarapura de cara a las paso y remarcan que, con este proceder, el gobierno intenta "tapar" el hambre y la desnutrición que existe en Jujuy.
"Que Sarapura sea candidata significa que naturalizan el hambre"
El dilema ético se plasma en que la ministra aún no renunció a su cargo para dedicarse plenamente a la campaña. Se trata de una conducta que dista de la que adoptó en su momento el exministro de salud y actual senador Mario Fiad, que consideró que lo que correspondía era alejarse de su cargo para abocarse a la persecución de un cargo en el senado.
¿Sarapura trabaja de ministra o trabaja de candidata?... esa es la pregunta que plantean recurrentemente los responsables de comedores y merenderos.
Tanto Sarapura como el ministro de Salud Gustavo Bouhid podrían estar incursos en el delito de peculado de uso o también denominado peculado por distracción.
El código penal lo contempla cuando el bien es distraído de su destino, o empleado en usos distintos al oficial, esto pertenece al título de los delitos contra la administración pública.
¿Sería una quimera pensar en una acción judicial o de la indolente oficina anti corrupción?
Diversos referentes que se encargan de asistir a los más vulnerados en su derecho a contar con una alimentación digna, consideran que la asistencia económica es insuficiente. "es una canallada lo que hace el estado" afirman.
En tiempo de pandemia, las organizaciones sociales brindaron contención a alrededor de 70.000 personas, y lo seguirán haciendo en la medida en que el ministerio de desarrollo humano siga ignorando la realidad y acallando las voces con el relato oficial ¿Cuánta miseria más debemos atestiguar para que los ministros de morales elijan priorizar el trabajo por el que se les paga, por sobre sus ambiciones políticas?