Así se lo transmitieron la ministra de Salud, Carla Vizzotti, junto la asesora presidencial Cecilia Nicolini, al embajador británico en Buenos Aires, Mark Kent, durante una reunión que mantuvieron en la Casa Rosada, en el marco de las negociaciones que activó el Gobierno semanas atrás para lograr traer nuevos cargamentos de vacunas contra el Covid, tanto desde la India (Covishield), como de China (Sinopharm) y de los Estados Unidos (Pfizer), a fin de continuar con la campaña de inmunización.
"Se habló de las vacunas de AstraZeneca, fabricadas en tiempo y forma el principio activo en la Argentina y exportadas luego a México para ver cómo se agiliza para que lleguen el país", sostuvieron fuentes de Presidencia.
En ese marco, se le comunicó a Kent que la Argentina cuenta en el sector farmacéutico con la tecnología para realizar el envasado de las dosis, lo cual debía concretarse en México pero quedó empantanado en ese país por falta del insumo básico para eso, es decir el vidrio.
“La propuesta es seguir explorando la posibilidad de trabajar técnicamente con los equipos del Reino Unido en materia de colaboración de salud”, indicó Vizzotti, y agregó que “tal como le comunicamos a la empresa AstraZeneca, le solicitamos al embajador seguir buscando más y mejores oportunidades, entre ambos estados, a través de la Universidad de Oxford para poder explorar la posibilidad de ser parte de la cadena de producción de la vacuna, a corto y mediano plazo, no solo para la Argentina sino para Latinoamérica, pensando en el rol estratégico de nuestro país”.
En este sentido, la ministra destacó que se trata de una “colaboración de Estado a Estado” para seguir compartiendo experiencias y profundizar el contacto con la Universidad de Oxford, que es parte de la asociación estratégica con AstraZeneca.
También, en la reunión se barajó la chance de que estas vacunas de AstraZeneca que no están llegando, sean compensadas a través del envío por el mecanismo del Covax.