En Palpalá, Escuela Víctor Mercante fue el objetivo de malvivientes tres veces en la última semana, de acuerdo a lo que denunció su directora, Sonia Martínez quien, al igual que sus pares, se mostró preocupada por garantizar el cuidado de la institución y el resguardo de los bienes que forman parte de la misma.
La parte trasera de la escuela, dicen referentes de la institución, está desprotegida por la caída del cerco perimetral, y quienes ingresan a la misma a cometer fechorías, descienden desde el techo usando la estructura como una escalera para bajar al patio e ingresar al establecimiento.
En la última ocasión, los ladrones se llevaron sillas, mesas, pelotas de fútbol, vóley y rugby un trampolín. También rompieron candados de algunos armarios de docentes del establecimiento.
Incluso se llevaron el árbol de Navidad de la escuela, solo para hacer daño: los directivos lo encontraron, roto, en las inmediaciones del lugar.
Tanto los vecinos como las autoridades tienen miedo de circular por el lugar ya que hay malezas altas en la zona, y muy poca iluminación callejera.