El episodio, que dejó al descubierto una vez más la desidia estatal y la falta de mantenimiento en los caminos del interior profundo de nuestra provincia que pusieron en riesgo la vida de un paciente, sucedió durante la jornada del pasado miércoles.
El vehículo sanitario tenía la misión urgente de asistir y trasladar a una adulta mayor que presentaba una severa fractura. Sin embargo, al cruzar el Río Las Burras, en el departamento de Tumbaya, el chofer se topó con un verdadero muro natural: la enorme acumulación de arena que, debido a la época de fuertes vientos, tapa por completo la calzada y llega a superar un metro de altura.
La solidaridad vecinal evitó una tragedia
Ante la alarmante situación, y con el reloj corriendo en contra de la salud de la abuela afectada, la ayuda oficial nunca llegó. Fueron los propios vecinos de las comunidades originarias de la zona quienes tuvieron que organizarse de inmediato, dotados de herramientas y esfuerzo físico, para colaborar y lograr que la unidad médica pudiera zafar de la densa arena y continuar su camino de emergencia.
Los pobladores expresaron su profundo malestar e indignación ante un escenario que se repite de manera sistemática todos los años sin que exista una respuesta de fondo. "A tan solo tres kilómetros de la Ruta Nacional 52 comienza esta odisea. No puede ser que año tras año tengamos el mismo problema y nunca exista una solución definitiva", manifestaron los lugareños visiblemente afectados por el abandono.
Un reclamo histórico sin respuestas
El tramo crítico de la Ruta 11 es vital para la conectividad y el abastecimiento de los pueblos de la Laguna de Guayatayoc, pero se transforma en una trampa intransitable cada vez que inicia la temporada invernal y de vientos en la región.
A pesar de que las comunidades damnificadas han formalizado numerosos reclamos ante las autoridades y Vialidad de la Provincia, las respuestas siguen brillando por su ausencia. Tras el preocupante episodio de la ambulancia, los vecinos lanzaron una dura advertencia de cara al futuro: "Hoy fue una emergencia médica, mañana puede ser algo aún más grave. No podemos seguir normalizando esto ni esperar que ocurra una tragedia para que recién se tomen las medidas que corresponden".