Bárbara Cerdas, de la ciudad de Palpalá, tiene un niño que padece leucodistrofia y debido al avance de la enfermedad ya no puede utilizar estos elementos. Entonces tuvo el enorme gesto de querer donarlos a aquellos que lo necesiten. “Sé lo que es convivir día a día, el esfuerzo mental y emocionalmente”, remarcó.