"Día del Dirigente Deportivo"
"Hay que poner en valor el trabajo del Dirigente Deportivo. Hay que apoyar la gestión y no dejarlo solo, el club somos todos", manifiesta Alberto Guevara, el responsable de esta nota. Se celebra el Día del Dirigente Deportivo en conmemoración a un nuevo aniversario de la muerte del ex presidente de Vélez, José Amalfitani.
Cualquiera que conoce un poco el ámbito deportivo, sabe que no hay trabajo más ingrato que el de los dirigentes deportivos. Esos que se la pasan trabajando por la institución, a veces con más reproches y reclamos por lo que se hace mal, que reconocimiento por lo que hizo correctamente.
Un Dirigente deportivo debe ser serio, responsable, coherente, ecuánime, respetuoso, tener amplios y variados conocimientos sobre la gestión y administración deportiva y por supuesto tener la cautela, el respeto, la perspicacia y si se quiere, hasta la picardía adecuada para solucionar los problemas que siempre existen en cualquier institución. Debe reunir muchísimas cualidades, eso si nunca se habló o poco se habla de la profesionalización del DD, porque para eso debería estudiar y formarse y por supuesto tener una retribución monetaria por su trabajo, cuestión esta que pocos quieren tratar, debatir y mucho menos cambiar. El trabajo dirigencial en nuestro país, en general es gratuito. En este sentido el dirigente deportivo representa para la sociedad, algo así como el funcionario más barato que tiene, ya que no les cobra nada y trabaja.
Estar al frente y gerenciar una institución deportiva conlleva un sinnúmero de dolores de cabeza, que el DD sabe que debe afrontar y también sabe que debe ser un generador de un estado de bienestar constante para la institución. Pero lamentablemente muchas veces estas situaciones se vuelven tan angustiantes y estresantes que terminan obligando a la DD a sobrevivir en la angustia y su trabajo se vuelve agónico.
Son ellos los que afrontan las cuestiones jurídicas y contables, a veces siendo demandados o denunciados y también citados por la justicia, cuando alguna decisión resulta adversa. Lo que pocos recuerdan es que los DD, somos de carne y hueso y tenemos tantos defectos y virtudes como muchos de los que nos critican.
Además de la función social que cumple con las decisiones que se toman en el club, asumen un papel fundamental en el rol educativo de ese mismo club, ya que es el responsable y es quien responde a todo lo que pasa y deja de pasar en ella.
Podrán surgir desde la teoría muchas ideas superadoras y que den la solución a determinadas situaciones, pero lo cierto es que una cosa es decir y otra cosa es hacer. En contraposición a esto, lo ideal entonces sería decir y hacer, involucrarse y vivir desde adentro la adrenalina dirigencial que a veces resulta ingrata, pero muy satisfactoria cuando vemos que gracias a nuestro pequeño aporte, como un granito de arena, aportamos al crecimiento de nuestros deportistas o instituciones.
El deporte no solo es cuestión de hombres.
La participación de las mujeres en el diseño de las políticas del sector, es indispensable e indiscutible. Si ellas participan directamente en el deporte, deben participar también en la toma de decisiones y en el diseño de las políticas deportivas. La mujer también debe planificar que quiere para sí, según su propia imagen. Hacer deporte significa actuar con los otros y no para los otros, hacer deporte es involucrarse y trabajar en equipo.
En la faz dirigencial, hay quienes están a favor de que la mujer participe desde entes aislados del deporte, en Secretarías y Comisiones de mujeres dentro de ésas organizaciones deportivas. Personalmente no comparto esta opinión, porque allí pueden discutirse estrategias y planes de manera aislada y no mancomunada con todos los intereses deportivos y por otro lado la realidad indica que a la hora de tomar decisiones, las Comisiones Directivas desoyen esos trabajos.
La Mujer como Dirigente Deportivo, implica un compromiso en cuanto a la imagen femenina, ya que debe crear una imagen propia, que no iguale los patrones que el hombre pretende que mantenga y la dejen relegada a los planos de participante de una CD. Ellas pueden y deben actuar en la toma de decisiones y el desarrollo deportivo en todos los aspectos del deporte Nacional, porque si es parte de una delegación y puede conseguir triunfos, demostrando que el rendimiento también le compete, bien puede formar parte en la toma de decisiones, para llevar adelante el deporte y la búsqueda y generación de recursos.
Muchas veces se dijo que la fórmula del éxito la tiene la DD, ya sea en un club, en un polideportivo, una asociación o federación deportiva. Se escucha también muchas veces: ¡queremos dirigentes que representen los intereses de nuestra institución! ¡Dirigentes de verdad!... la pregunta entonces sería: ¿cómo cuáles? ¿Quiénes? Y si van a representar verdaderamente los intereses de la institución ¿dónde están? ¿Por qué no se presentaron a cubrir cargos electivos? A veces se dice ¡¡Que se vayan todos!! …, la respuesta a que se vayan todos o unos cuantos, está en que no hay Dirigentes Deportivos y mucho menos formados como tal. Es decir la discusión sobre quién es el DD adecuado o el más idóneo, siempre va estar cargada de emocionalidad y reclamo, del lado que nos pongamos. Y la propuesta será entonces: formar una nueva dirigencia deportiva, cómo – quién y dónde. ¡¡Deliberemos entonces!.
A todos los dirigentes deportivos les quiero desear el mayor de los éxitos, una excelente gestión y un feliz día.
Un viejo refrán popular dice: “El que juzgue mi camino le presto mis zapatos”
Alberto Guevara - Dirigente Deportivo
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