Por qué no cuesta pronunciar los trabalenguas
La pronunciación de las letras implica la coordinación de diferentes músculos de la cara.
Los investigadores recolectaron datos de la actividad cerebral, en escalas de milímetros y milisegundos, de tres personas con epilepsia, utilizando electrodos que se les habían implantado en la corteza cerebral como parte de las sesiones electrofisiológicas prequirúrgicas.
El equipo encontró que el cerebro parece coordinar la articulación, no mediante los fonemas como en la hipótesis, sino en base al movimiento de los músculos involucrados en la pronunciación. La “p”, “s” o “t” provienen del movimiento de la punta de la lengua y la “m” o “b” del movimiento labial.
“Esto implica que los trabalenguas son difíciles porque las representaciones en el cerebro (sobre los músculos) se empalman”, comentó Chang.
En el idioma español, por ejemplo, para pronunciar las letras 'r', 'l' y 't', necesitas mover la parte delantera de la lengua.
Por eso, si dices rápido el trabalenguas "Tres tristes tigres comían trigo en un trigal", puedes llegar a confundirte.
Ese también es el caso de las vocales 'a' y 'o' que se emiten con la boca abierta. Si las pronuncias cerca, puedes llegar a equivocarte.
A ver qué tal te va con este: "El cloro no aclara la cara del loro con aro de oro, claro que el cloro aclara el aro de oro en la cara del loro".
"Esa combinación hace que el cerebro se confunda en donde tiene que poner la lengua, porque lo tiene que decir rápido y tampoco tiene mucho sentido", aclara Mas Salguero.
Dislalia es un trastorno de la articulación por el cual la lengua tiene la dificultad para conseguir la fuerza necesaria para hacer un sonido en particular.
En general, los trabalenguas tienen beneficios para mejorar la dicción y el ritmo del lenguaje, aseguran las especialistas.
Sin embargo, "cayeron en desuso" en las actividades profesionales porque quienes se dedican al lenguaje y rehabilitación se encuentran "con chicos que tienen muchas más dificultades que las dislalias simples", afirma Arjona.
Los trabalenguas son un recurso lúdico que puede ser útil para mejorar el hablar y divertirse en el proceso.
Sin embargo, pese a que en el área de la fonoaudiología los trabalenguas ya no son tan usados como en el pasado, no pierden su popularidad en el ámbito escolar y familiar.
Así que "si al pronunciar te trabas con las palabras, practica con trabalenguas, porque trabalenguando, trabalenguando, te irás destrabalenguando".

