Jujuy | COMUNIDADES | Cierre | escuelas

Comunidades vinculan el cierre de escuelas con intenciones extractivitas

En medio de la polémica generada por un informe nacional sobre el cierre de colegios rurales en la Puna jujeña, un referente comunero vinculó esta situación con problemática: el avance de mineras en sus territorios.

  • Comunidades denuncian: Vinculan el cierre de escuelas rurales con intereses extractivistas y mineros.
  • Desarraigo cultural: El cierre de colegios fuerza a familias a abandonar sus territorios, facilitando la operación minera.
  • Estrategia estatal: Se critica la política del gobierno para despoblar zonas rurales.

En Jujuy, se desató la polémica a raíz de un informe de un medio nacional que daba cuenta del cierre de escuelas en la Puna.

El gobierno recogió el guante, tildando de “sesgado” al trabajo periodístico pero reconociendo la problemática. Sin embargo pateó la pelota haciendo hincapié en qué harían los otros partidos y los gremios docentes en este contexto.

Un docente de Cochinoca se metió en la controversia señalando que toda esta situación lleva a un inconveniente mucho mayor: el desarraigo cultural, es decir despoblar territorios para el avance de la minería.

Comunidades opinaron sobre el cierre de escuelas

Esta última idea fue retomada por Carlos Chuychuy, maestro jubilado y referente de la comunidad de Lumara (Cochinoca), quien también planteó la idea de cierres de establecimientos y una relación directa con el avance de intereses extractivitas.

Expuso que su comunidad perdió su escuela primaria hace más de 15 años "de la noche a la mañana", obligando a los niños a trasladarse a Abra Pampa. Los alumnos fueron reubicados en instituciones educativas a 30 o 40 kilómetros de distancia, lo que rompe el vínculo familiar y comunitario.

También mencionó otros intentos de cierre en estas localidades cercanas a la frontera, los cuales fueron resistidos por las comunidades y el equipo de "defendiendo el territorio".

Para Chuchuy, el cierre de colegios no es una cuestión de falta de alumnos, sino una estrategia política: al quitar la escuela, el puesto de salud y la policía, el Estado empuja a las familias a abandonar el campo. Afirmó que sin gente en las tierras, las empresas mineras tienen "vía libre" para operar, especialmente en lo que respecta al uso del agua de los acuíferos y zonas periglaciales.

Su lema es claro: "Donde hay un alumno, hay un derecho", criticando que el gobierno vea la educación rural como un gasto o un favor, cuando es una obligación constitucional.

image

Dejá tu comentario