Ante ello, Martin Miranda propietario de una carnicería, ubicada en barrio Ciudad de Nieva, desmintió categóricamente la baja de precios en los cortes vacunos. A su vez, indicó que para la corrientes semanas podría haber un nuevo incremento: “Por ahora la tendencia se mantiene, no hay ninguna baja todo está subiendo, al contrario, hay cortes que se fueron muy arriba. La semana que viene seguramente alguna suba va a haber nuevamente, por ahora mayormente está subiendo entre 10% o 30% ”.
Además, el comerciante mencionó que el costo de la carne aumentó de manera escalonada, por lo cual la gente dejó de comprar los días hábiles y actualmente solo lo hacen los fines de semana. Esto provocó una caída en las ventas del 80% : “Del kilo de asado que antes comprabas a $2.200 y ahora está entre $4.200 o $4.300”. Lo que subió más fue las entrañas, ahora se fue a $5.000 casi el kg, la bola de lomo y la cuadrada se mantiene a $4.000 el kilo”.
“La forma de compra bajo muchísimo, la gente viene con lo justo, vienen a comprarte con lo que disponen en mano. Hay mucha gente que hace una sola compra al mes, la gente ya no viene, ven los precios y se asustan. Muchísimo ha mermado la venta, hay que ver si esta semana ojalá no suba para que la gente se acomode un poquito, bajo bastante calcúlale un 80%, es mucha la gente que ha dejado de comprar, ahora los días picos son viernes y sábados nada mas”, expresó.
La situación es alarmante, ya que entre sueldos, impuestos y alquiler necesitan por mes cerca de un millón de pesos para poder sostener el negocio y la única alternativa para mantener la clientela es achicando ganancia: “Recibir el mínimo de ganancia y ver de mantener a la gente, tenés que de alguna forma subsistir, tenes gente a cargo y tenes que darle una solución. Entre los empleados por mes tenemos que tener $700.000 y el alquiler es un punto aparte”.